Panamá,25º

21 de Jan de 2020

Mario A. Rognoni (Q.E.P.D.)

Columnistas

¿Qué está fallando?

‘... el presidente debe tomar la dirección del gabinete económico, ser él mismo el motor de la economía (...). Dejarle el gabinete social a otro...'

¿Qué está fallando?
¿Qué está fallando?

Me imagino que el presidente Juan Carlos Varela debe estar preguntándose qué está fallando, su Gobierno está atacando de frente la corrupción, su Gobierno está trabajando en ayudar a las clases populares, en cada caso de catástrofe natural él mismo se hace presente, sus soluciones son efectivas y rápidas, entonces, ¿por qué las encuestas de popularidad bajan sistemáticamente? ¿Por qué la percepción de que todo está lento o parado? ¿Por qué el malestar del sector empresarial, si el crecimiento está previsto para un 6 %? Todos los indicadores que el presidente recibe son positivos, salvo quizá el tema de la seguridad que, como tantos, no se ha sabido vender.

Y allí, señor presidente, es donde comienza el problema. Se está fallando en la pobre venta que hacen sus colaboradores de lo que están haciendo. Con muy poca oposición, el Gobierno no ha sabido capitalizar la oportunidad. Los medios escritos ya, año y medio después de su inicio de gestión, empiezan a publicar deficiencias y posibles delitos en algunas entidades. Pero, al margen de estos casos que no parecen merecer al Gobierno necesidad de aclarar o investigar, lo que le pesa a la actual organización es la percepción de lentitud y, como me decía un empresario, que la economía ha quedado en pausa. Hay cantidad de factores, como el hecho de que la demora en pagos del Gobierno tiene a una cantidad grande de contratistas y subcontratistas pagando intereses bancarios sin poder cobrar. Eso, no dudo, los lleva a perder interés en vender nuevamente al Gobierno.

De igual forma, los funcionarios actuales, viendo la situación de sus antecesores, toman mucho más tiempo en decidir firmar o aprobar un contrato, so pena de quedar arrestados en el 2019. Cantidad de equipo pesado comprado en el auge de contratos del Gobierno anterior, ahora parados y muchos tratando sin éxito de venderse.

Sin embargo, el Gobierno está impulsando proyectos, busca mantener la economía boyante. La Línea 2 del Metro, más de 2000 millones de inversión, el plan de renovación de Colón, casi 900 millones en construcción, en corto plazo veremos la ampliación de la carretera Panama-Arraiján, el nuevo puente sobre el canal, la nueva ciudad de la salud, el nuevo Hospital del Niño, todos proyectos que se iniciaran o han iniciado ya.

Decía el presidente Ernesto Pérez Balladares que la gallina al poner un huevo lo cacarea, igual los ministros deben cacarear sus obras. Si algo caracterizó al Gobierno de Ricardo Martinelli fue la fuerte e intensa divulgación de sus obras, muchas de ellas presentadas en televisión en presentaciones antes de siquiera ser iniciadas. Varela sin embargo, para mi gusto, podría mejorar algo de su metodología actual. Creo que el presidente debe tomar la dirección del gabinete económico, ser él mismo el motor de la economía, reunido con empresarios, por sectores críticos, como agro, Zona Libre, banca y seguros, construcción, comercio. Dejarle el gabinete social a otro, bien puede ser el titular del Mides o la vicepresidenta. No puede ser que el presidente atienda personalmente a todos los sectores con problemas de agua, calles, luz, escuelas, etc. Una cosa es una catástrofe nacional y otra un reclamo social.

El país ya y a corto plazo lo requerirá más, requiere atención en el sector económico. Está visto que los ministros del sector —Arango, Arrocha, De La Guardia, Him— no han podido generar soluciones y continúa el sector inversor demasiado cauteloso. Ya en el ‘verano' del otro año termina por completo la ampliación, habrá miles de empleados buscando otro sitio de trabajo, ¿nos estamos preparando?

Creo imprescindible formalizar el gabinete económico, que estudie nuevas inversiones, locales e internacionales, que genere confianza y credibilidad. Varela es el más indicado para hacerlo, todavía el sector confía en él. Un país serio, sin corrupción o, al menos, al mínimo, es atractivo para los inversionistas. Pero el empresario tiene que encontrar funcionarios positivos, que respondan y actúen rápido, no que dilaten o hasta maten el interés de invertir por su pesimismo. Panamá, aun con los índices de inseguridad, es para los centroamericanos el país más seguro del área, la infraestructura actual es una ventaja real, en comunicaciones, transporte, facilidades aéreas y de puertos. El centro bancario facilita mucha inversión.

Creo que el Gobierno se está dejando ganar la batalla del pesimismo, la percepción está aniquilando a la realidad. Me duele que el Gobierno no haya comprendido lo que le está pasando y simplemente continúe como si todo anduviese bien.

ANALISTA POLÍTICO.

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‘... los ministros del sector (económico) —...— no han podido generar soluciones y continúa el sector inversor demasiado cauteloso'