Panamá,25º

21 de Jan de 2020

Vicente A. Caballero Díaz

Columnistas

La mujer veragüense en el movimiento separatista

Cuando entramos a la provincia de Veraguas, estamos pisando tierra histórica, por su rol en los descubrimientos.

La mujer veragüense en el movimiento separatista
La mujer veragüense en el movimiento separatista

Cuando entramos a la provincia de Veraguas, estamos pisando tierra histórica, por su rol en los descubrimientos, vía expedita para el comercio a lomo de mula entre Centro América y Panamá y, esencialmente, su vocación en las luchas libertarias, pese a las confrontaciones políticas adversas que, en este sentido, tuvieron como escenario la provincia.

Para memorar, en consecuencia, el protagonismo de la mujer veragüense en este austero resumen, deseo colocar en un lugar cimero la conducta vertical asumida por la mujer en esta tierra en los albores de la nueva República de Panamá. En efecto, las damas de la ubérrima región de Soná, en gesto enaltecedor, dieron ejemplo de coraje y valentía al rubricar en un Documento Histórico la proclama de adhesión a la fecha separatista del 3 de Noviembre de 1903. Este documento que denomino LA PROCLAMA DE LA MUJER SONAEÑA , suscrito por 71 damas valerosas, de fecha 8 de Noviembre del mismo año, iba dirigido al ministro de Gobernación de Panamá cuyo párrafo esencial inserto: ‘Animadas por los mismos patrióticos sentimientos de nuestros padres, esposos y hermanos, hemos acordado enviar por vuestro honorable órgano nuestras más cordiales felicitaciones a los eminentes ciudadanos que hoy rigen los destinos de la naciente República, como voto de aplauso por la labor que acaban de efectuar transformando de modo fundamental, la carta geográfica y política de Colombia ' ... Y firman las 71 damas arrojadas que refrendan este original documento, donde las palabras van marcando un eslabón de libertad con elocuencia y sublime inspiración de corazones henchidos de emoción cívica y patriótica.

Y en esa misma secuencia de eventos memorables en el Mes de la Patria que los educadores y estudiantes no pueden pasar inadvertido, lo representa el día 14 de noviembre de 1903, otro episodio que las páginas de la historia chica deben reservar con inteligencia en las aulas de clases, las bibliotecas y colegios. Cabe el momento para señalar que en el día 9 de noviembre del año de 1991, tuve la feliz iniciativa de hacer entrega al Concejo Municipal de Santiago, un facsímil, de lo que también denominé LA PROCLAMA DE LA MUJER SANTIAGUEÑA , documento que comparto con esas 72 damas, que suscribieron dicho manifiesto histórico. Efectivamente, ese año me dirigí a los Archivos Nacionales, con el fin de desempolvar datos sobre la fundación de la ciudad de Santiago, tarea que resultó infructuosa. Pero ese fallido intento me llevó a despolvar y llevar a la luz pública otro Documento que dormía en los Archivos. Habían transcurrido 88 años de oscurantismo para ilustrar a las actuales generaciones sobre otro escrito en torno A LA PROCLAMA DE LA MUJER SANTIAGUEÑA , en relación con la gesta separatista de Colombia del año 1903. La entrega formal de un preciado documento al Municipio de Santiago, tenía como propósito esencial robustecer el hecho de que tradicionalmente se conmemora en el distrito de Santiago y con el propósito de que este manifiesto fuera leído el día 9 de noviembre de cada año.

Para beneficio de la juventud estudiosa me permito extraer parte de la misiva dirigida a los señores miembros de la Junta de Gobierno y que a continuación manifiesta: ‘Si en el curso de la vida privada se cumplen hechos que física y moralmente transforman a los individuos, y en cuyas transformaciones nuestro sexo comparte los sentimientos que aquellos abrigan y manifiestan con júbilo y entusiasmo, de la misma manera cuando ocurren hechos grandiosos que tienden a mejorar las condiciones de los pueblos, las que del sexo débil formamos parte de la sociedad, compartimos también del verdadero regocijo y grata satisfacción que traen consigo acontecimientos como el de la constitución de la República de Panamá '.

Estos documentos dispersos y muchísimos más por recabar, despierten la conciencia a las autoridades y organizaciones de la imperiosa necesidad de la Sala de Historia en Veraguas.

PROFESOR Y EXLEGISLADOR.