25 de Feb de 2020

Elvia Alvarado De Amador

Columnistas

Afilando el lápiz

‘ABUELA TE LLAMAN ', era una de las nietas, quien contestó y me pasó el teléfono y, del otro lado, una voz que no logré identificar

‘ABUELA TE LLAMAN ', era una de las nietas, quien contestó y me pasó el teléfono y, del otro lado, una voz que no logré identificar hasta cuando me dijo: ‘Hola Elvia, es PEÑA MORAN ', y luego de la grata sorpresa, saludos, risas y remembranzas me enteré de que él estaría en Chiriquí el día siguiente.

Convenimos en que la experiencia y vivencias adquiridas en el medio periodístico llenarían varios libros que le servirían de referencia a muchos estudiantes que abrazan esta carrera pensando que esto solo es viajadera, comedera, tragos, risas, perfumes, o colonias.

Al día siguiente estaría en la inauguración de la primera exposición itinerante de caricatura panameña, que presentaba atinadamente la ASOCIACIÓN DE PERIODISTAS DE CHIRIQUÍ en el Hotel ciudad de David y allí no solo volvería a ver al amigo Peña Morán, ambos con mucho entusiasmo, menos cabello y un poco más viejos, si no también a Delmiro, Benji, Hilde, y a Félix. Por razones de fuerza mayor faltaron Víctor Ramos (VIC) y el garzo mayor, WILFI, ahora dueño de la ciudad de Panamá, por orden de Blandoncito, con llave y todo.

Siento que tanto Corella como Elio Mario Ríos, el maestro Manuel Montilla y otros colegas se apuntaron un cuadrangular al tener a cinco caricaturistas reunidos en un mismo salón, con sus más recientes muestras que más que todo parecen y son editoriales gráficos que algunos detestan, por los egos inflados que poseen o tal vez por el poco magín con que nacieron; pero que a otros los hacen comprender, comentar y reír a más no poder, como lo fueron los históricos gallotes de la bahía, el ratoncito y el flaco perro que pinta Delmiro.

Y fue el grabador Pier Leone Ghezzi, quien trabajaba en Roma, el que, por poco dinero, caricaturizaba a los turistas. Fueron retratos humorísticos y de manejo familiar y privado, después ya saben lo que ha pasado. La caricatura ha evolucionado, fue a España, Inglaterra, se ha metido por todo el mundo, llegó a América, tenemos grandes caricaturistas panameños que seguirán dándole dolores de cabeza a los políticos, a la fauna y a quien esté en la palestra pública, más ahora que ya hasta tiene espacio en la tele con la inconfundible risa de CASTALIA.

Fue un evento que es la primera vez que llega a Chiriquí y que se proyectará en la Unachi para seguir motivando a los estudiantes y deleitando a la gente gustosa del arte, en su forma más elocuente.

Ellos seguirán trabajando con el lápiz, los colores y el cerebro bien puesto, además consolidando la unidad de los caricaturistas panameños en una asociación, círculo, movimiento o cómo decidan llamarlo. Por ahora, visten una camiseta negra con un papel y un lápiz bordado arriba del corazón y mantendrán el buen humor y el análisis sesudo de lo que está pasando en el país o el mundo.

Mientras tanto seguiremos gozando con el ratoncito, las garzas, el perro, la tortuga, el potrillo, el toro, los gallotes, los cuacos, los meñas, las boinas tipo Eladio, los rollos en la cabeza, el gato feliz, la sardina fugitiva, la palomita titibú y demás fauna panameña.

PERIODISTA