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26 de Nov de 2020

Janeth Agrazal García

Columnistas

Participación comunitaria: elemento clave en la salud pública

Desde los inicios de la República de Panamá en 1903, la salud pública ha estado íntimamente ligada al crecimiento económico y desarrollo

Participación comunitaria: elemento clave en la salud pública
Participación comunitaria: elemento clave en la salud pública

Desde los inicios de la República de Panamá en 1903, la salud pública ha estado íntimamente ligada al crecimiento económico y desarrollo. Uno de estos eventos históricos que evidencia esta relación salud-crecimiento-desarrollo fueron las medidas sanitarias y de higiene pública como: abastecimiento de agua potable, adecuada disposición de excretas, programas de fumigación, vacunación y disposición de la basura y otros, puestas en práctica por el Dr. William Gorgas, jefe de los Servicios de Salud del Canal y el presidente de la República y médico de profesión, Dr. Manuel Amador Guerrero. Estas medidas permitieron el control de la fiebre amarilla, la malaria y la construcción del Canal de Panamá. Otro elemento histórico de gran valor fue la importancia dada a la participación comunitaria en la administración visionaria del primer ministro de Salud de Panamá, el Dr. José Renán Esquivel, quien, con su lema ‘Salud igual para todos', desarrolló una estructura de salud basada en la participación de la comunidad organizada y empoderada para resolver sus problemas de salud.

La participación comunitaria en salud es un elemento clave para la salud pública. Como país tenemos evidencias de sus grandes logros en la década del 70 de las manos del ya mencionado Dr. Esquivel, tales como proyectos comunitarios de construcción de acueductos rurales, letrinas, producción de alimentos, campañas de vacunación y uno de los logros más importantes: la participación de las comunidades en el análisis de los problemas de salud y la búsqueda conjunta de soluciones con los profesionales de la salud y otros actores de la sociedad. La participación comunitaria implica que las personas formen parte de las decisiones a desarrollar en sus comunidades, para lo cual requieren ser capacitados y orientados sobre los temas de salud; pero también se requiere que los profesionales y autoridades de salud estén dispuestos a escuchar y poner en práctica acciones propuestas por las comunidades.

Como país hemos avanzado en materia de salud, tecnología y desarrollo. Sin embargo, persisten problemas de salud pública de gran importancia, tales como dengue, chikungunya y ahora el zika, por mencionar algunas que hoy acaparan la atención de las autoridades de salud y la opinión pública. Todos estos problemas mencionados están relacionados a la presencia de un vector, el mosquito Aedes aegypti, el cual convive en las comunidades y cuya eliminación depende en gran medida de acciones conjuntas de la participación comunitaria, los profesionales de la salud, autoridades locales, cívicas y todas las organizaciones educativas, religiosas, deportivas y de cualquier otra índole que estén en las comunidades.

Se requieren estrategias de comunicación en salud que lleguen a las comunidades, a los colegios, universidades, al lugar de trabajo, a los sitios de recreación y que generen en toda la población un alto nivel de empoderamiento y compromiso, pero se necesita también que las autoridades trabajen, en todos los aspectos relacionados con el saneamiento básico, la dotación de recurso humano e insumos y especialmente en el fortalecimiento efectivo y eficiente de la participación comunitaria.

Es urgente y necesario replantearse nuevas intervenciones comunitarias e innovadoras formas de empoderamiento comunitario. Se hace cada vez más apremiante trabajar de manera conjunta para controlar un problema de salud que afecta a todos.

Eliminar el Aedes aegypti, mosquito transmisor del dengue, chikunguña, zika y otras enfermedades, es un reto para las autoridades de salud y para lograrlo necesitan la participación activa de la comunidad. Se han hecho muchas campañas para la eliminación del Aedes aegypti, tales como fumigación, escuelas cazamosquitos, publicidad y demás, pero es necesario realizar acciones conjuntas y sostenibles que generen, además de la eliminación de los criaderos de mosquitos, un cambio estructural hacia una cultura de salud y la corresponsabilidad de cada ciudadano con su salud.

Esto lo podemos lograr cuando las personas conocen sus problemas de salud, participan activamente en la búsqueda de soluciones y se sienten actores y promotores de la salud. La participación comunitaria ha sido y debe ser una herramienta clave en la solución de los problemas de salud, que las autoridades de salud inviertan y crean en el poder de las comunidades, como lo hizo en su momento el visionario y recordado Dr. José Renán Esquivel.

*PROFESORA DE ENFERMERÍA EN SALUD PÚBLICA, CENTRO REGIONAL UNIVERSITARIO DE AZUERO (CRUA).