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06 de Dec de 2019

Ramiro Campos

Columnistas

Universidades, base para el desarrollo humano

La educación universitaria es más que el siguiente nivel en el proceso de aprendizaje; es un componente crítico del desarrollo humano

La educación universitaria es más que el siguiente nivel en el proceso de aprendizaje; es un componente crítico del desarrollo humano. Se ofrecen no solo las habilidades de alto nivel necesarias para cada mercado de trabajo, sino lo esencial, la formación de profesores, médicos, enfermeras, funcionarios, ingenieros, humanistas, científicos, empresarios, científicos sociales, y un sinfín de otros miembros de la comunidad educativa. Son estos individuos entrenados quienes desarrollan la capacidad de análisis que impulsa las economías locales.

Una población educada es vital en el mundo de hoy, a los efectos convergentes de la globalización, la creciente importancia del conocimiento como principal motor de crecimiento, y la revolución de la información y la comunicación. La acumulación de conocimientos y aplicación se han convertido en factores importantes en el desarrollo económico y son cada vez más el centro de la ventaja competitiva de un país en la economía mundial. La combinación de una mayor potencia de cálculo, la disminución de los precios de ‘hardware' y ‘software', mejora de las tecnologías inalámbricas y por satélite y la reducción de los costes de telecomunicaciones, prácticamente, han eliminado las barreras de espacio y tiempo para el acceso e intercambio de información.

El reciente estudio del Banco Mundial, Construyendo una economía mundial incluyente , de David Dollar y Paul Collier, describe cómo 24 países en desarrollo que se integran más estrechamente en la economía mundial experimentaron un mayor crecimiento económico, una reducción en la incidencia de la pobreza, un aumento en el salario promedio, un aumento de la participación en el comercio del PIB, y la mejora de los resultados de salud. Estos países levantan simultáneamente sus tasas de participación en la educación superior. De hecho, los países que más se beneficiaron de la integración con la economía mundial alcanzaron los aumentos más marcados en los niveles educativos. Además, existe una creciente evidencia de que la educación universitaria, a través de su papel en la potenciación de los grupos de investigación, la creación de instituciones y el cuidado de los marcos regulatorios favorables y estructuras de Gobierno, es vital para los esfuerzos de un país en aumentar el capital social y promover la cohesión social, que están demostrando ser un determinante importante del crecimiento económico y el desarrollo.

Las universidades, a través de sus egresados, cambian una sociedad, nos dan esa libertad efectiva. Los estudios demuestran que, en comparación con los graduados de secundaria, los graduados universitarios tienen periodos más largos de vida, un mejor acceso a la atención médica, mejores prácticas alimentarias y de salud, una mayor estabilidad económica y seguridad, más empleo de prestigio y una mayor satisfacción en el trabajo, una menor dependencia de la ayuda del Gobierno, mayor servicio a la comunidad y liderazgo, más trabajo voluntario, más confianza en sí mismos y menos actividad criminal y encarcelamiento.

CATEDRÁTICO UNIVERSITARIO.