26 de Feb de 2020

Guillermo Rolla Pimentel

Columnistas

Soberanía auténtica

La geopolítica define tradicionalmente la historia real

La geopolítica define tradicionalmente la historia real. La cintura istmeña ha sido envidiada, pero siempre los locales han defendido su suelo. Conquistadores, piratas, empresarios y militares han pretendido explotarnos.

Nacimos intervenidos y nos hemos independizado varias veces. En 1903, avanzamos con una maniobra mercantil exterior escandalosa. En 1936, eliminamos la intervención militar (hasta 1972). Seguimos luchando generacionalmente contra Gobiernos entreguistas y dictatoriales. Para Enero de 1964 el pueblo definió heroicamente sus metas. Nuevamente EE.UU. nos envolvió en sus enredos militares y fabricaron una dictadura para convencernos de tener una baja autoestima, incapaz de una autonomía civil y moderna; e intimidar al ‘mundi ' de la necesidad de que teníamos que seguir siendo un ‘protectorado a perpetuidad ' dependiente de la economía y defensa de EE.UU.

La dictadura, sin el apoyo de los nacionalistas, aceptó el ser protectorado. Esa etapa nos costó 21 años de dictadura, violaciones de los DDHH, miles de muertos, desaparecidos y exilados, que culminaron en una narcodictadura que creó corrupciones y trampas financieras neoliberales globalizadas que aún nos crean problemas internacionales; y finalmente, una invasión que traumatizó la dignidad nacional.

El país intenta recuperarse del juegavivo, la incultura política, los niveles de educación inadecuados, de un empresariado que aún está en la fase de evolucionar hacia una solidaridad y responsabilidad social para con sus trabajadores y clientes. Los jóvenes siempre tomaron la iniciativa, orientados por el profesorado y el nacionalismo bien orientado de una ciudadanía consciente de sus limitaciones demográficas, tecnológicas y productivas; y que sus soluciones están en la educación, el trabajo y la unidad.

Con el esfuerzo de todos los que aquí viven, vengan de donde sea, que dejen su inteligencia, su sudor, su amor y su producción para seguir siendo un ‘pro mundi servicio ', con la capacidad de un ‘Panamá beneficio '. Hoy, que le demostramos al ‘mundi ' que sí somos capaces de cumplir con nuestro objetivo y destino geográfico, que ampliamos nuestro canal, y que hemos sacrificado, con préstamos temporalmente, necesidades básicas de nuestra población, (agua, alcantarillas...), que hemos distorsionado nuestra producción al dividir el país en dos, que hemos abierto el país a todos los que quieran compartir con nosotros la noble tarea de ‘servir ' al mundo, que el comercio y la economía mundial que crecen con nuestro trabajo tienen el compromiso social, humano y moral de respetarnos, darnos la paz de una neutralidad civilizada sin riesgos ni guerras, sin enemigos propios o ajenos, sin amenazas ni dependencias, como lo merecen todos los piases, ningún país acepta ser protectorado de ninguna potencia militar por el peligro que ello conlleva al interpretarse un sometimiento a los intereses bélicos o de otro orden. Así también tenemos la obligación de elevar a la perfección nuestros servicios, calidad de vida y dignidad humana, democracia y libertad que son los argumentos y garantías que tenemos que dar para que todo el mundo nos valorice y respete por el servicio que nuestra población ofrece.

El actual Gobierno camina en este sentido, con un programa social y nacional, aspirando superarse hacia las condiciones que favorezcan resultados positivos para el país y su historia. La neutralidad que logró obtener Acción Comunal en 1936, con el apoyo de toda la ciudadanía, sí la podemos volver a lograr con valores ciudadanos de honestidad, capacidad, civismo, democracia, sensibilidad y desarrollo social, salud, educación y paz. Ese prestigio, imagen y evaluación tenemos que ganarlo todos día a día, libro a libro, computadora o tractor, voto a voto, ideología a ideología en un trabajo que el resultado sea eficacia, tolerancia, honradez, soluciones, dignidad para un Panamá mejor.

La unidad de objetivos y acciones incluye la expulsión de la codicia, la violencia, los engaños, la explotación, la competencia deshumanizada, las drogas, los tóxicos sociales, el libertinaje pseudomercantil y sobre todo las dobles intenciones, los abusos y las traiciones, especialmente si están disfrazadas de profetas falsos.

MÉDICO Y EX MINISTRO DE ESTADO.

PRIMERO, ELIMINE LOS CRIADEROS DE MOSQUITOS. EN MEMORIA DE LOS TRABAJADORES QUE HICIERON EL CANAL Y LOS QUE LUCHARON POR LA SOBERANÍA Y LA LIBERTAD.