Temas Especiales

02 de Apr de 2020

Alicia Bárcena

Columnistas

Educación y salarios a docentes

No es necesario insistir en la importancia de la educación para el desarrollo de un país

No es necesario insistir en la importancia de la educación para el desarrollo de un país, porque no creo que nadie lo dude y por ello entraremos de lleno a tratar detalles sobre este tema. Es importante que los educadores tengan un buen salario porque de ello lograríamos buenos maestros, que es imprescindible para este logro. Pero no es posible que todos los benditos años nos encontremos en un atolladero de huelgas para lograr incrementos de salarios, que sí que perjudican a todo el país, pero sobre todo a los estudiantes, que deben ser el objeto de su dedicación.

Los educadores siempre disimulan sus solicitudes de aumentos, acompañándolos con algún tema que beneficiaría al sistema educativo, y esta vez utilizan la exigencia de que el presupuesto anual para la educación se fije en el 6 % del producto interno bruto (PIB).

Y yo creo que de todo este embrollo podemos —y deberíamos— sacar algún resultado positivo... y final.

La idea es la siguiente: que en efecto sí se otorgue el incremento del porcentaje del PIB, a ese 6 %, porque a la larga ello nos debería beneficiar a todos; aunque tampoco puede ser de golpe, sino gradualmente, en un plazo de unos dos o tres años. Pero —y aquí viene lo más importante— tal incremento se debe complementar, dentro de la misma Ley, con una disposición que fije que dentro de tal presupuesto educacional, nunca los salarios de los educadores podrán sobrepasar el X%, que los técnicos en el tema, que son los calificados, deberán fijar. Porque tampoco es posible que una vez alcanzado tal 6 %, ellos consideren que tienen derecho a continuar subiéndose el salario a su voluntad hasta acabar con el famoso incremento.

Así, cada año, al incrementarse el presupuesto nacional, automáticamente recibirían los educadores un incremento proporcional de sus salarios, sin la necesidad ni la necedad de estar permanentemente en huelgas.

Uno de los problemas que yo estoy viendo es que todos los panameños quieren apropiarse, para sí o su grupo, de los incrementos de ingresos que deberá proporcionar el Canal ampliado, sin dejar nada para los demás, y ello no es posible. Y en ello incluyo a los empleados del propio Canal, que ya son los mejor pagados en el país.

Vayamos con calma para no matar la gallina de los huevos de oro, para que todos los panameños nos beneficiemos de tales incrementos.

JAIME CORREA MORALES

EMPRESARIO