Temas Especiales

04 de Apr de 2020

Edgardo Murgas Álvarez

Columnistas

Beneficiarios de la extensión de la Línea 2

La medida adoptada por el Gobierno nacional beneficia directamente a varias universidades particulares y a la UTP

El anuncio del presidente de la República, Juan Carlos Varela, de extender la Línea 2 del Metro hasta el centro comercial El Dorado, avenida Ricardo J. Alfaro, margina y discrimina una vez más a los cerca de 40 000 estudiantes, profesores y administrativos que acuden diariamente a la Universidad de Panamá (UP).

La medida adoptada por el Gobierno nacional beneficia directamente a varias universidades particulares y a la Universidad de Tecnológica de Panamá, situadas a lo largo de la ‘Tumba Muerto ', no así a la UP, institución que quintuplica en matrícula a estos centros de educación superior.

El desinterés que han demostrado las autoridades en brindarle una respuesta a la población universitaria en materia de transporte, ya se vivió en la administración pasada, cuando los responsables de diseñar la Línea 1 del Metro ignoraron la solicitud de los universitarios de contar con una estación cerca de la primera casa de estudios superiores del país.

La más cercana se encuentra a casi tres kilómetros de distancia, en vía España, y es frecuente observar a personas con discapacidad, adultos mayores y jóvenes estudiantes caminar hacia ella, en ocasiones bajo la lluvia o el inclemente sol. En horas de la noche, los caminantes han sido asaltados y golpeados por falta de seguridad, al transitar por las oscuras calles que llevan al lugar.

Se justifica y sería de gran impacto socioeconómico extender la Línea 2 del Metro a la UP o a sus alrededores, porque también se beneficiarían otros sectores como los pacientes y visitantes del Complejo Hospitalario Metropolitano Arnulfo Arias Madrid de la Caja del Seguro Social, los estudiantes del Colegio Artes y Oficios Melchor Lasso de la Vega y los miles de trabajadores y visitantes de los ministerios e institutos que funcionan en la Plaza Edison, en la ‘Tumba Muerto '.

Además, podríamos agregar las poblaciones de bajos recursos económicos que viven en Brooklyncito, Viejo Veranillo, así como La Locería y, por supuesto, a los estudiantes de los dos centros educativos que funcionan en ese sector: Instituto Fermín Naudeau y la Escuela República de Japón.

Esperamos que el señor presidente de la República y el director del Metro de Panamá reconsideren la extensión de la Línea 2 y la extiendan unos kilómetros más, para brindarle una respuesta positiva en materia de transporte a una población humilde que clama un servicio digno y de calidad.

PERIODISTA Y PROFESOR UNIVERSITARIO.