Temas Especiales

27 de Oct de 2020

Avatar del Genaro López

Genaro López

Columnistas

Estado de desorganización

Además, en las calles prolifera la basura, una situación que va en franco aumento y que compromete la salud de la población.

En el país impera un estado de desorganización que sobrepasa lo pensable, al extremo de que esta semana hasta el tren quedó atrapado en el tranque y permanente caos vial. En intransitable han convertido la ciudad de Panamá, producto del mal estado de las principales vías y de calles secundarias, del cierre de paños en algunas vías principales (caso de la domingo, días por la construcción de la Línea 2 del Metro), ¿qué decir cuando llueve y se inundan áreas transitadas? A ello se le suma el problema del ineficiente sistema de transporte público, donde además de no resolverse el problema de las frecuencias de los buses, las paradas son inexistente en muchos lugares.

En materia de salud, el problema es grave. Falta de material quirúrgico, carencia de medicamentos e insumos; hospitales donde las baterías nosocomiales están a la orden del día, generando temor en una población que teme acudir a las instalaciones, pues, en lugar de encontrar salud, encuentra la muerte. Además, en las calles prolifera la basura, una situación que va en franco aumento y que compromete la salud de la población.

La educación enfrenta un marcado deterioro de su infraestructura, se mantienen cientos de escuelas ranchos, persiste los educadores multigrados, planteles educativos que carecen de material didáctico y salones especiales. Con ello se intenta deslegitimar la educación pública para destruirla e imponer los famosos vouchers de la educación (financiadas con fondos del Estado, pero autogestionadas por grupos privados).

La tragedia que viven decenas de panameños en todo el país cada vez que llueve, debido a inundaciones que ocasionan la pérdida de muebles, enseres, viviendas y cosechas, deja en evidencia la desidia gubernamental para prevenir desastres de esta envergadura.

El problema se profundiza cuando a la desorganización le sumamos la falta de ética y el inadecuado manejo de los recursos públicos. En estas semanas varias denuncias de corrupción han salido a la luz pública. Y es que en medio de la desorganización se gestan negociados y prebendas, donde corruptos y corruptores sientan bases para asaltar el erario conscientes de la impunidad que impera en el país.

Este estado de desorganización no es casual, es provocado. Bajo el neoliberalismo se busca descalificar lo público para dar paso a lo privado, siendo los Gobiernos cómplices de esta situación.

Para los neoliberales la tarea es minimizar el papel del Estado Social ‘desreglamentar, privatizar, disminuir los programas contra el desempleo, eliminar las subvenciones a la vivienda y el control de los alquileres, reducir los gastos de la seguridad social y finalmente, limitar el poder sindical'. Dice Hayek (neoliberal), ‘más vale un régimen no democrático que garantice el orden espontáneo del mercado que una democracia planificadora'; es decir, el orden es el dictado por el mercado, pero para que ello suceda se desorganiza lo público.

Pero también intenta invalidar toda organización social, satanizando la protesta social. Todo pensamiento contestatario es proscrito, la verdad única es aquella que proviene del ‘orden del mercado'.

Acabar con este estado de desorganización, de caos, que profundiza la inequidad y la exclusión social, requiere necesariamente romper con el statu quo. Implica levantar un orden de justicia y equidad social.

Llamamos, por tanto, al pueblo a combatir este estado de desorganización que nos impone el neoliberalismo. A organizarnos y luchar, a construir poder popular y crear las condiciones para la autoconvocatoria de una Asamblea Constituyente Originaria que funde una nueva República sobre sólidas bases democráticas, principios humanistas, una nueva moralidad, equidad social, desarrollo nacional independiente, bienestar material y cultural para sus ciudadanos y fortalecimiento de la soberanía del Estado panameño sobre todo el territorio nacional.

SECRETARIO GENERAL DE CONUSI-FRENADESO.