12 de Ago de 2022

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    Modesto A. Tuñón F.

Columnistas

Emprendimiento comunitario

El rostro de don José dejó entrever un gesto a medio camino entre la insatisfacción y la incomprensión

Emprendimiento comunitario
Emprendimiento comunitario

El rostro de don José dejó entrever un gesto a medio camino entre la insatisfacción y la incomprensión. Las explicaciones no le daban las respuestas que deseaba. El grupo del que formaba parte, quería saber si le podían construir una carretera, brindar ciertas facilidades y una torre para la comunicación por celular y que la comunidad pudiera dedicarse a alguna tarea para superar la pobreza, satisfacer sus necesidades y deseos de supervivencia.

Esa sensación reflejada en su expresión, me motivó a preguntarle qué era lo que le preocupaba y me contestó casi mecánicamente que la situación de los pueblos vecinos y el suyo donde no veían una salida económica favorable. ‘A veces, cuando es la temporada seca, atendemos a turistas', acotó; pero eso era durante unos meses. Al llegar las lluvias, volvían a tener problemas porque no surgían otras entradas para el resto del año.

Hubo un breve diálogo sostenido con el humilde personaje que traslucía una visión pesimista sobre el microcosmos en que se desenvolvía su vida cotidiana. Le propuse analizar sobre la riqueza de la naturaleza que le rodeaba y mencioné algunas iniciativas de relación entre los poblados con el bosque y las posibilidades que podrían explorar. Pensó un rato y no logró mejorar su semblante con alguna idea que le dejara satisfecho.

¿Cómo se alcanza un estado de encerramiento comunitario, que impida mirar experiencias en que se pueda vincular un grupo para dar respuestas a insuficiencias básicas y adquirir niveles no solo para superar aquellas, sino para hacer posible una perspectiva de cambio social y eliminar la vulnerabilidad generalizada de tales pueblos y sus familias? ¿Es necesario tender la mano para esperar una ayuda mesiánica sin ningún esfuerzo?

Toda iniciativa parte de una reflexión que deben hacerse los grupos dentro de un núcleo en un caserío, aldea o vecindad. Según los expertos, este es el primer paso para alcanzar un proyecto de desarrollo rural integral. ¿Qué fortalezas existen en el lugar y qué capacidades pueden alcanzarse? Cría de animales de granja (pollos, patos, iguanas), es una posibilidad y la antesala del emprendimiento, que supone aprovechar ideas para convertirlas en un plan.

Reitero, emprendimiento, disposición de ‘acometer y comenzar una obra o empresa'. Sin embargo, cuando se define tal práctica, se resalta aquel espíritu de tareas para impulsar ‘acciones dificultosas'; lo que deja claro que las actividades que suponen estas conductas o destrezas no van a concretarse por lo general en un escenario claro o luminoso. Ellas requieren una construcción mental de los interesados.

Muchas veces, la revisión incluye hasta saber cómo dar un sentido diferente a los desechos. ¿Qué abunda en la comunidad? Estopa del coco, semillas, flores, arena, espinas de pescado. Todo eso puede ser materia prima para alguna propuesta. Establecerse y crecer, puede modificar el destino de las familias. ¿Cuál relación existe con el medio ambiente que no signifique solo la depredacción de la fauna y flora?

Una vez definida la actividad, se piensa en la metodología para darle valor a la materia prima y allí viene un nuevo momento para discusión. Por lo general, se utiliza el sentido común o la cultura local. En un poblado ubicado en la subcuenca del lago Alhajuela, se requería un aparato para secar el pescado y a alguien se le ocurrió hacer una caja de madera en los bordes y plástico que conservara el calor del sol y así lograr el objetivo sin generar residuos.

El emprendimiento es un reto a la creatividad y a la riqueza imaginativa para grupos de diferente origen. Cambia además el destino de personas, familias y entornos sociales más amplios para borrar permanentemente el desánimo de individuos humildes como don José.

PERIODISTA Y DOCENTE UNIVERSITARIO.