Temas Especiales

11 de Apr de 2021

Ramiro Campos

Columnistas

Desenmascarando el ‘mobbing' laboral

‘La principal razón por la que un jefe psicópata se molesta... repetidamente es que nadie quiere creer que él o ella podría ser la persona que es'

La palabra ‘intimidación' se utiliza para describir un patrón repetido de comportamiento violento, intrusivo, negativo contra uno o más objetivos y comprende la crítica trivial de recolección, la negativa a valorar y reconocer, socavar, desacreditar y una serie de otros comportamientos a los miembros de la organización.

La intimidación suele ser perpetrada por una persona, aunque otros en un lugar de trabajo pueden unirse, por ejemplo, mediante la operación de procedimientos legítimos de una manera inadecuada, a instancias del ‘matón', teniendo un efecto adverso sobre el objetivo. ‘Bullying' es todavía un término apropiado para describir lo que se hace al objetivo.

El ‘mobbing' involucra a un grupo de personas cuyo tamaño está limitado por el entorno social en el que se forma, como un lugar de trabajo. Podría parecer al objetivo como si muchas personas estuvieran involucradas, pero en realidad el grupo podría ser pequeño. Los miembros del grupo interactúan directamente con un objetivo de una manera adversaria que lo socava o lo daña de manera mensurable y definible.

El ‘mobbing' no tiene absolutamente nada en común con una teoría de la conspiración conocida como ‘Gang Stalking'. Uno de los rasgos distintivos de ‘Gang Stalking' es que todos los ‘Individuos dirigidos', autodefinidos que dicen describir el fenómeno, son incapaces de producir ninguna evidencia objetiva de ello.

La palabra ‘mobbing' se prefiere al ‘bullying' en Europa continental y en aquellas situaciones en las que un objetivo es seleccionado e intimidado por un grupo de personas en lugar de por un individuo. Sin embargo, cada grupo tiene un cabecilla. Si este cabecilla es un extrovertido, será evidente que está forzando a los miembros del grupo al ‘mobbing' el objetivo seleccionado. Si el cabecilla es un tipo introvertido, es probable que esté en el fondo coaccionando y manipulando a los miembros del grupo para el ‘mobbing' el objetivo seleccionado; los líderes introvertidos son mucho más peligrosos que los cabecillas extrovertidos.

En una situación de hostigamiento, el cabecilla incita a los simpatizantes, cohortes, copias e individuos no ilustrados, inexpertos, inmaduros o necesitados emocionalmente con valores pobres para participar en la interacción adversarial con el objetivo seleccionado. El cabecilla, o principal agresor, obtiene gratificación al animar a otros a participar en la interacción adversaria con el objetivo. Muchas personas usan la palabra ‘mobbing' para describir este ataque por muchos en un individuo. Una vez que el ‘mobbing' está en marcha, el ‘bullying' principal fomenta el ‘mobbing' en la destrucción mutuamente asegurada, de la cual el ‘bullying' principal gana gratificación —esto es una característica de usuarios con personalidad psicopática.

Uno de los aspectos de los agresores psicopáticos son los tipos de Wannabe —no-psicópata menos intimidadores— y luego capacitar a estas personas para ganar las posiciones de poder y autoridad que anhelan. Una vez instalado, la falta de competencia del Wannabe lo hace dependiente del psicópata principal, lo que significa que se convierte en títere inconsciente, pero dispuesto. También hacen clones corporativos perfectos y drones. Una característica del Wannabe es que además de carecer de todas las competencias necesarias para su posición, también carecen del intelecto para comprender la naturaleza y la manera de su complaciente sumisión.

La principal razón por la que un jefe psicópata se molesta con su comportamiento repetidamente es que nadie quiere creer que él o ella podría ser la persona que es. Parecen tan encantadoras y plausibles para las personas ingenuas, no iluminadas y sin experiencia —por lo general aquellos que no han experimentado intimidación ellos mismos. Los principales agresores psicópatas son muy propensos a tener a todos en recursos humanos y de gestión en su bolsillo, que son manipulados en más ‘mobbing', victimización y persecución de la meta.

La regla de oro al abordar una situación de ‘mobbing' es, creo, para identificar y centrarse exclusivamente en el principal ‘matón', y concentrarse en la celebración de este cabecilla responsable. Alternativamente, la mejor solución puede ser tomar una decisión positiva de salir y negarse a permitir que estas personas continúen arruinando su carrera, su salud y su vida. En el improbable caso de que el líder psicópata se exponga y luego se vaya, la disfunción, la agresión y los sentimientos negativos que él o ella fomenta pueden prolongarse durante años.

CATEDRÁTICO UNIVERSITARIO.