Temas Especiales

19 de Apr de 2021

Marcia Del C. Alfaro P.

Columnistas

Espada de Damocles

No permitamos que nuestro patrimonio desaparezca asesinado. Simplemente obliterado...

Como muchos panameños he estado siguiendo con preocupación el atolladero en que está nuestro periódico y digo ‘nuestro' porque considero a La Estrella de Panamá un patrimonio nacional.

No entiendo tampoco la posición absurda y pasiva de nuestros gobernantes, quienes (parafraseando al poeta Gaspar Octavio Hernández) ‘sonríen placenteros ante la misma ave que su herida encona'. El águila de norte, siempre el águila del norte. ¿Por qué?

Por años he expresado esporádicamente mi opinión sobre diversos temas, y han tenido cabida en la democracia que rige a La Estrella de Panamá. Desde los años 70 cuando me aventuré por primera vez a empuñar la pluma, en el Año Internacional de la Mujer, donde escribí sobre mujeres destacadas de nuestro país (Delmira Pierce de Racine, Stella Sierra, Ma. Del Socorro Moreno, etc.) la mayoría fallecidas... También tuvimos cabida en una pequeña columna sobre animales maltratados; sobre el inglés criollo de Panamá, incluso en el idioma inglés en los tiempos de la gran Anona Kirkland; en críticas literarias, en temas variados, como variadas han sido las opiniones, sin cortapisas de ninguna índole. Mis ideas y mi humor fueron siempre bienvenidos y siempre respetados, no así en otros medios donde editores ignorantes sobre el tema en cuestión cambian y distorsionan las ideas originales.

La Estrella de Panamá ha brindado su apoyo a todas las corrientes con absoluta independencia, llegándose inclusive, a dar cabida en una misma página artículos con opiniones divergentes... Es por eso que no entiendo para nada la lasitud y posición de nuestro presidente, que con pasividad indigna permite que se mancille nuestra soberanía una vez más (como ocurrió con el OCDE).

Del exterior nos dictan normas que acatamos como si fuésemos un rebaño de ignorantes o deficientes mentales. Nos insultan en otros países, nos faltan el respeto, nos llaman ‘enemigos' y sonreímos plácidamente.

La Estrella de Panamá ha sido testigo de nuestras luchas, pasadas y presentes y como país libre y soberano. Su hemeroteca ha sido la fuente donde han bebido escritores panameños y foráneos, de todos los géneros y disciplinas.

No permitamos que nuestro patrimonio desaparezca asesinado. Simplemente obliterado...

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