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19 de May de 2022

  • Marcela Senclier de Cortez

Columnistas

Recursos humanos: política para el desarrollo nacional

Obviamente que el recurso humano trata de las personas y sus habilidades

Desde la misma formación de los sistemas sociales y, principalmente en el modelo del capital, el desarrollo y éxito de las iniciativas empresariales (así también lo es en el sector público) ha sido posible gracias a ese potencial que se concentra en lo que se ha llamado, y en efecto es, el ‘recurso humano'. Se trata de una variable que coadyuva con el efectivo desempeño, una pieza clave, un sine qua non , en el funcionamiento de toda la actividad objeto de la unidad empresarial de la que se trate.

En Panamá, con los niveles elevados del sector comercial, de toda la gama de actividades que se llevan a cabo, con un crecimiento sostenido de los índices de la economía, resulta necesario, imprescindible diríamos, fijar políticas que garanticen que el personal responda a las exigencias del mercado laboral. Es tarea no solo de las universidades, además del desempeño de estas, es exigible que desde las mismas unidades empresariales se definan las acciones para que el recurso humano sea, por su propia preparación, un valor agregado para los resultados en la producción.

La bibliografía sobre la temática de los recursos humanos es extendida. Y sus principios rectores dicen de la importancia que este tiene. Obviamente que el recurso humano trata de las personas y sus habilidades, las que deben estar en concordancia con las actividades donde este se desempeña. Que pueden ser de baja, mediana o alta calificación, según los niveles de calificación laboral. En este punto hablamos de las necesidades de la formación, o capacitación, del recurso humano el que debe ser parte de la política impulsada desde las miasmas empresas.

‘En Panamá, ... (es) necesario, ..., fijar políticas que garanticen que el personal responda a las exigencias del mercado...'

Se trata de un tema vigente, si tomamos en cuenta que la ola migratoria que se ha vivido en el país sugiere que una de las razones es que, en muchos campos de las relaciones laborales, no se cuenta en el país con el personal idóneo. Consideración, a juicio nuestro, poco válida, si tomamos en consideración que los niveles de formación universitaria en el país son elevados. Y resulta muy cierto que el acceso al campo laboral, como lo han demostrado investigaciones al respecto, exigen cada vez más de la preparación universitaria para incursionar el mercado laboral.

En efecto, si vemos a la población ocupada con el nivel de instrucción, se corrobora lo sugerido en el estudio sobre ‘Necesidades de mano de obra migrante en Panamá', realizado por la Organización Internacional del Trabajo y el Centro Nacional de Competitividad. En este estudio se dice que ‘la preparación universitaria sigue siendo un medio importante para los que aspiran a una plaza laboral'.

‘En el 2006, de... 1 017 621 de la población ocupada, 289 222 tenían nivel universitario. Para el 2012, de... 1 350 542, ..., 443 092...'

En el 2006, de un total de 1 017 621 de la población ocupada, 289 222 tenían nivel universitario. Para el 2012, de un total de 1 350 542, el 30.47 % de los ocupados, es decir, 443 092, tiene la preparación universitaria.

El país tiene que apostar al personal de alta calificación. Siendo así, el futuro de las actividades económicas, en sus distintas modalidades, tendrán el soporte para el despunte que exige el desarrollo nacional. En ese despunte tan importante para la economía, el recurso humano debe jugar un papel de primer orden. Y hacia este recurso hay que definir políticas.

DOCENTE, UNIVERSIDAD DE PANAMÁ.