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12 de Aug de 2020

Virgilio Correa

Columnistas

Hollande y el nefasto turismo en Francia en el 2016

¡De verdad que Francia está confundida! Que Alá se apiade de ella.

Muy curioso lo que sucedió el año pasado con el turismo en Francia. Ese año (2016) marcó el último año de Gobierno del mediocre presidente socialista, François Hollande, quien dejó en ruina la economía nacional (89 000 millones de euros de déficit), un turismo afectado, un partido socialista arruinado y un nuevo presidente, que era su ministro de Economía, quien ahora le echa toda la culpa a su exjefe. ¡De verdad que Francia está confundida! Que Alá se apiade de ella.

La primera cifra importante es que por la primera vez el turismo disminuyó en toda Francia. Perdieron 1.3 millones de turistas. Esto se lo lleva Hollande a su tumba, ya que pasaron de 84.5 millones en el 2015 a 83.2 millones de visitantes en el 2016. La causa: el laxismo incongruente del Gobierno socialista (2012-17), los atentados de París (noviembre 2015) y Niza (julio 2016). Esta pérdida se cuantifica en 2000 millones de euros. Definitivamente que este Hollande no acertó en nada, solo en engañar a un pueblo confundido y atemorizado por los cambios y lo incierto. Se aprovechó con creces de la incertidumbre gala.

El aporte del turismo en Francia (40 000 millones de euros al año) equivale al 45 % del déficit acumulado por Hollande en cinco años. En cierta forma, Francia depende mucho de los extranjeros, pues son el país de primer destino del mundo, seguido por los Estados Unidos (77.5 millones en el 2015) y España (68.2 millones hace dos años).

Japoneses (-39,7 %), chinos (-8.7 %) y otros asiáticos se alejaron de Francia durante todo el año pasado, por el temor a los atentados y su cultura de seguridad absoluta.

Incluso, holandeses, ingleses, daneses, italianos, españoles, belgas prefirieron ir menos a Francia el año pasado.

Sin embargo, por le debilidad del euro frente al dólar americano (4.2 millones), canadienses y latinoamericanos, reemplazaron en parte a los asiáticos, pero no pudieron superarlos. No son los mismos poderes de compra y niveles de vida.

Aunque debemos constatar que con la invitación a París de Donald Trump, el próximo 14 de julio, las cosas deberían mejorar para Francia en el 2017, a tal punto que el grupo Trump construya el hotel más grande del mundo sobre la Grande Armée y por qué no, un campo de golf en el bois de Boulogne, después de reordenarse los bulevares exteriores y/o periféricos, tal vez así los estadounidenses sean los primeros turistas en Francia. Entonces se lo deberán a Trump, del que suelen decir es su enemigo, al menos de Flanby Hollande.

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