La Estrella de Panamá
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18 de Oct de 2019

Irina Nemtchénok de Ardila

Columnistas

¡Sube, sube, Marea Roja panameña!

En Rusia el deporte y la literatura son inseparables.

Que quede claro; no pertenezco a grupos de hinchas de ningún deporte y nunca he sido fanática del fútbol, pero mi querencia por Panamá me arrastra en su Marea Roja.

La Vigésima Primera Edición de la Copa Mundial de Fútbol empalmó los sinos de Rusia y Panamá, me es imposible resistir la tentación y aquí estoy para contarles sobre las ciudades rusas donde jugará nuestra selección y donde esperamos que ascienda la Marea Roja panameña.

¡Abróchense los cinturones!

La primera escala es Sochi, pintoresco balneario del Mar Negro, donde no sufrirán el cambio de clima. Algunos ya la conocen por los Juegos Olímpicos de Invierno de 2014 y por el formidable espectáculo literario de clausura que se transmitió a nivel mundial.

En Rusia el deporte y la literatura son inseparables. Los ‘canaleros' jugarán con los belgas en el estadio Olímpico Fisht, diseñado sobre una concha de mar en recuerdo del arte Fabergé. Los clásicos rusos dedicaron a Sochi páginas de amores excéntricos y apasionados con escenarios de naturaleza desbordante no menos exóticos, bosques de plátanos de sombra, matorrales de magnolias entre los que sobresalen abanicos de palmas reales y negruzcos cipreses. Ahí en medio canicular, en una orilla desierta con cumbres lilas en lontananza, Chejov y Bunin sitúan a sus enamorados. En la era literaria soviética Sochi pierde su entourage cautivador y adquiere carácter más light con novelas detectivescas.

El siguiente partido con Inglaterra nos aguarda en Nizhni Nóvgorod ‘Ciudad nueva de Abajo', heroica ciudad que sobrevivió el yugo tártaro-mongol. Allí nació el escritor cinco veces nominado al Nobel, Máximo Gorki. Es la quinta ciudad más poblada de Rusia, así que recomiendo seguir al guía sin detenerse a tomar fotografías del antiguo Kremlin ni de la pintoresca feria. Se perderían…

Cómo no compartirles la anecdótica historia del Inspector del genio Gogol. El autor de Eugenio Oneguin, Aleksandr Pushkin fue a Nóvgorod a recoger material para la novela La Hija del Capitán y fue invitado a una recepción en casa del gobernador después de la cual este le chateó al de Orenburg (Pushkin se dirigía allá luego): 'Aquí hace poco estuvo Pushkin. Por supuesto lo conocemos y le recibimos a cuerpo del rey, pero debo confesar que no creo que él hace este recorrido para recoger documentos sobre el motín de Pugachiov, seguramente vino con una misión secreta para recopilar datos de nuestras irregularidades… Consideré mi deber aconsejarle de tratarlo con mucho cuidado y esmero… El gobernador de Orenbug, viejo amigo de Pushkin se lo contó muerto de la risa y este compartió la idea a Gogol, quien creó al inmortal Inspector.

No es sorprendente que Nizhni Nóvgorod sea mencionado en textos de autores extranjeros, pues en 1867 acá llegó Lewis Carroll, el de Alicia en el País de las Maravillas. Lo que más impresionó a Carrol fue el servicio en la mezquita tártara. ¡No la pierdan! A ver si la visitan y sientan al igual de Carroll cómo al final del rezo la voz del oficiante se hace cada vez más estridente y su corazón se hiela, como si predijera una gran tragedia. Pues, habrá momentos para amantes del terror…

No obstante, al creador del Gran Diccionario del Idioma Ruso, Vladimir Dal, la ciudad le encantó por su crisol de razas, histórica feria-símbolo de la ciudad, obra del famoso arquitecto español Betancourt y por célebres tertulias literarias a las cuales acudían muchos escritores renombrados. Nizhni Nóvgorod se distingue por conservar la majestuosidad y belleza de edificaciones antiguas, preciosos paisajes, que se abren de Volga y Oca además de cierta parsimonia en el ritmo de vida.

Señores pasajeros, la última escala, Saransk, donde también se entrenará la selección, ahí le ayudará hasta el aire para vencer a los tunecinos. El ave mitológica IneNarmun, que aparece en la pancarta oficial de Saransk, ciudad organizadora del Campeonato, es la que transformó la oscuridad y el caos en un mundo de paz y armonía. Padre de literatura rusa, Lev Tolstoi, recordando su viaje por allá, destacaba lo pintoresco del lugar, pero demasiado perdido en el mapa. Su Museo de Bellas Artes reúne 204 obras del escultor Esteban Erzia, famosísimo por tallados en quebracho y algarrobo argentinos.

Nada los hará perder la visita de la preciosa Catedral de san Fiódor Ushakov, una joya arquitectónica de Saransk. ¡V dobri put!

DOCENTE UNIVERSITARIA.