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11 de Dec de 2019

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Julio César Caicedo Mendieta

Columnistas

Burradas de nuestra historia

¿Y, que ha sucedido después de 115 años del asesinato del cholo que nos dio la identidad nacional?

Les cuento que yo aprendí a leer en el código civil colombiano, único libro que ha existido en la corregiduría de Villa Rosario, y que dicen que lo dejó un maestro liberal cartagenero en medio de un sancocho brindado el 6 de febrero de 1936. El único comentario que recordaron los fundadores de ese pueblo tomador de chicha fue que el umbral de la historia en nuestro planeta se inició cuando Caín mató a su hermano, precisamente con la quijada de un burro. Veamos pues algunas de las burradas que más han trastocado la historia panameña.

Luego de la victoria de Victoriano Lorenzo en la batalla de Puerto Gago, cuando regresaba con sus huestes hacia las cordilleras del cocal, visiblemente tullidos, cansados, hambrientos y vestidos de harapos; para darle ánimo a su gente gritó: LA PELEA ES PELEANDO. ¿Y, que ha sucedido después de 115 años del asesinato del cholo que nos dio la identidad nacional?, pues que un número significativo de diputados cambiaron con sus actos el primer grito de guerra de nuestra historia, patria, por: LA PELEA ES ROBANDO. ¡Y que manera de robar compadre! En lo particular, a mi no me gusta hablar de robos porque confieso que participé en innumerables sancochos de gallinas de patios ajenos, en ese Capira mágico en donde tracé el mapa de mi destino y de donde mi propia mamá me tuvo que sacar escondido, porque no había embarazo del que no fuera sospechoso.

La otra burrada que marca nuestro devenir patriótico fue después que el tres veces presidente de Panamá el Dr. Arnulfo Arias Madrid dijera : PANAMA PARA LOS PANAMEÑOS. Aquello fue una nota de alegría y orgullo para un Panamá soñador y chinguero que por un tiempo pudo pagar las planillas de los empleados públicos después de las carreras de caballos. Hoy no sabemos cuantos extranjeros han entrado al Istmo con la complicidad de estos gobiernos de rastrojo, humanos que comprometen seriamente nuestras pailas de guacho.

La última burrada sucedió días después que uno de los máximos patriotas de este país: El General Omar Torrijos Herrera dijera: YO NO QUIERO ENTRAR A LA HISTORIA. YO QUIERO ENTRAR AL CANAL. Como dijo el ñato: ‘Uta' aquí han emergido verdaderas hordas criollas y extranjeras de ladrones de miles de millones del erario, tanto así que tengo un tamborito que en sus coplas reza: LA PLATA DEL CANAL.

ESCRITOR COSTUMBRISTA