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23 de Oct de 2019

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Ernesto A. Holder

Columnistas

Los desalmados y la seguridad colectiva

La humanidad ha enfrentado la barbarie a lo largo de su existencia y nos toca aprender de conductas pasadas que han garantizado la preservación de la vida

Los desalmados y la seguridad colectiva

El tema de la seguridad colectiva lo exploramos en varias ocasiones. Hoy, con una mirada a los desalmados: aquellos que la afectan y amenazan considerablemente. El diccionario de la Real Academia de la Lengua nos da varias definiciones de desalmado: ‘Falto de conciencia, cruel e inhumano'. Un sinónimo: bárbaros.

La humanidad ha enfrentado la barbarie a lo largo de su existencia y nos toca aprender de conductas pasadas que han garantizado la preservación de la vida. Hay hechos innegables que nos permite estar aquí hoy como conjunto humano. Primero, los científicos estiman que hace unos cuatro o cinco millones de años se dieron las condiciones biológicas necesarias para sostener la vida de los antepasados; de los que se han convertido en los hombres y las mujeres que hoy habitamos la Tierra. Esos primeros supervivientes, por mucho más de la mitad de ese tiempo, y con recursos primitivos, combatieron todas las amenazas del ambiente terrestre que atentaron contra su existencia; incluyendo la crueldad de la barbarie en todas las épocas. Otros seres humanos optaron por atentar contra la existencia de la mayoría por diversas razones; generalmente, por beneficios propios.

Segundo: las evidencias históricas demuestran que esos seres (los que combatieron la barbarie) aprendieron lo suficiente de las experiencias cotidianas, del ensayo y error, de la metida de pata, para garantizar la transferencia de conocimientos a las generaciones posteriores para sostener la aún frágil existencia humana.

Tercero, en algún momento quedó claro en la evolutiva mente de nuestros antepasados que, ante todo, la seguridad era esencial para poder atacar con decisión las otras empresas que garantizarían su existencia a largo plazo. Su seguridad personal y la colectiva. La de sus descendientes, la de sus familiares cercanos, sus amigos, los miembros de la tribu.

Cuarto: en los últimos 100 años, la tenacidad investigativa del ser humano y su búsqueda continua por la preservación de la especie, duplicó las expectativas de vida que al inicio del siglo pasado aún estaba entre los 45 a 60 años, dependiendo de la región en la cual se vivía.

Vislumbrando las posibilidades reales de vivir por más de seis décadas, y a la postre hacer contribuciones significativas en las diversas áreas del conocimiento humano, a mediados del siglo pasado el hombre intensificó su intento por alcanzar nuevos horizontes redoblando considerablemente su esfuerzo por explorar el universo.

Los anales históricos se han enriquecido en los últimos 50 años. Los avances científicos y tecnológicos han revolucionado disciplinas de estudio y prácticas tan importantes como la medicina y la comunicación. Si usted tiene más de 30 años, deténgase por un momento en este renglón y piense en las agresivas aplicaciones de las ciencias para el bienestar del hombre y la mujer común que se han dado en últimos 20 años. Las posibilidades de salvar y prolongar vidas mediante conceptos científicos modernos: los trasplantes de órganos, por ejemplo. En las comunicaciones: el celular y la internet están redefiniendo nuestras vidas y nuestro desenvolvimiento diario en sociedad.

Entonces, la pregunta que hago es: ¿por qué le estamos dejando espacio a los corruptos y bárbaros para que nos gobiernen? Continuamos observando las postulaciones y contiendas internas de los diferentes partidos políticos… y como ya dijimos, más de lo mismo. Gente cuestionada y con pruebas claras o evidencias preliminares. La consigna ‘no a la reelección' es ingenua y no tendrá resultados si la sociedad no asume posiciones de rechazo más determinantes. No es secreto que los diputados, por ejemplo, operan en un círculo muy controlado en donde han procurado una clientela leal pero condicionada a las dádivas que ese candidato/diputado les provee.

La seguridad colectiva en esta encrucijada está en peligro. Si este grupo de deshonestos y corruptos mantienen, y amplían el espacio de poder y control que tienen, la barbaridad (educación deficiente, pobres servicios médicos, seguridad social, etc.) se intensificará en detrimento del bienestar de las mayorías.

Nuestro camino de desarrollo está amenazado por un concepto que antepasados menos desarrollados que nosotros entendieron muy bien: la seguridad colectiva; combatir las amenazas y a los bárbaros con decisión es el único camino para garantizarla. En este tiempo, no cabe la protesta pasiva y pusilánime. Exijamos cambios radicales y profundos si queremos que este Panamá nuestro continúe por el camino de crecimiento positivo de la sociedad y el progreso humano.

COMUNICADOR SOCIAL