Temas Especiales

06 de Apr de 2020

Ana Elena Porras

Columnistas

Experiencias de una candidata independiente

‘[...] evaluemos fundar un nuevo partido como Acción Cultural para el Desarrollo Humano, para las elecciones de 2024'

Después de múltiples y acaloradas reuniones con grupos relacionados con las artes, el folclor, la cultura, la academia, la sociedad civil y pequeñas comunidades de nuestro país, por aproximadamente dos años, un grupo de panameños y panameñas elaboramos postulados y propuestas para crear un proyecto electoral alternativo al que denominamos Acción Cultural para el Desarrollo Humano. Concluimos que debíamos situar a la cultura (entendida como imaginarios, identidad, memoria colectiva, conductas sociales y políticas, tradiciones, valores y mentalidades) al inicio de un programa de Gobierno, como referente y guía conductor para la economía, la educación, la institucionalidad, la salud, la seguridad. Sin cultura democrática, diversa, incluyente y equitativa jamás cosecharemos ciudadanía, transparencia administrativa, derechos humanos ni sostenibilidad ambiental. Quienes proponen soluciones pragmáticas a nuestros problemas sin una intensa política cultural son demagogos, pues sin cambiar mentalidades nunca cambiaremos conductas. La educación necesita ser repensada para que supere nuestra paradoja actual: ¿proponemos una educación humanista y científica, o una educación tradicional y religiosa o una fundamentalista del mercado? Optamos por la primera.

En agosto de 2017 procedimos a inscribir a Acción Cultural y a esta servidora para la candidatura por la libre postulación a la Presidencia de la República, al considerar que era un espacio genuino para la oxigenación del decadente sistema político panameño, que reclama nuevos liderazgos.

Sin embargo, durante el proceso de acopiar firmas, nos topamos con importantes obstáculos que paso a identificar, los cuales fueron asfixiando mi candidatura independiente, hasta presionarme a declinar. Comparto seguidamente esta experiencia por considerarla importante para el pueblo panameño frente a las elecciones de mayo de 2019:

1) Los ciudadanos ignoran las nuevas leyes electorales y el Tribunal Electoral nunca adoptó una campaña didáctica para explicar a la población el complicado proceso que un candidato de libre postulación debe recorrer, el cual consta de 3 fases. 1ª fase: cuando el ciudadano se convierte en aspirante al inscribir su candidatura en el Tribunal Electoral; 2ª fase: cuando el aspirante pasa a ser precandidato luego de obtener 18 500 firmas depuradas; 3ª fase: cuando el precandidato pasa a ser candidato o candidata, una vez elegido como uno de tres precandidatos finalistas por el Tribunal Electoral, por contar con la mayor cantidad de firmas depuradas, las cuales superan incluso al número de votos obtenidos por un precandidato presidencial en una elección primaria dentro de un partido político...

2) Acción Cultural presentó mi candidatura a la Presidencia, por la libre postulación en la categoría de aspirante, en agosto de 2017. Entonces éramos 5 los aspirantes independientes iniciales, cifra que se multiplicó en pocas semanas a 21 aspirantes, lo que evidentemente diluía y dividía a este espacio político y sus posibilidades de éxito electoral. Para colmos, entre algunos de estos candidatos identificamos a algunos ‘caballos de Troya' financiados por partidos políticos y/o grupos de poder. Esto se agravó cuando el Tribunal Electoral permitió que candidatos de los partidos políticos pudieran participar también, en distintos cargos, en el espacio de la libre postulación.

3) Otra dificultad adicional fue la imposibilidad legal de que los candidatos de libre postulación pudiéramos aliarnos, fusionando nuestras firmas.

4) El sistema político actual presenta inequidades tremendas en el torneo electoral, entre partidos políticos (favorecidos) y los independientes (desfavorecidos), pero también entre los independientes cuando unos cuentan con el favor y financiamiento oculto de alguna figura poderosa del Gobierno actual o de su partido, o del financiamiento estatal debido al acceso a estos presupuestos del Estado, debido a la posición del o de la candidata en uno de los órganos del Estado, o por el financiamiento por parte de un grupo económico de poder. El electorado simpatiza con las candidaturas de libre postulación como alternativa para el cambio, pero si no hay transparencia sobre a quiénes representan y a quiénes deben el financiamiento de su proselitismo, estos candidatos mal llamados independientes también son un engaño. De allí que hago un llamado a los precandidatos y candidatos a publicar hoy su lista de donantes y no después de pasadas las eleccione s como exige el Tribunal Electoral.

5) Otro problema es la sistemática demonización contra todos los políticos, por los medios, porque la población desconfía de todos incluso de los nuevos candidatos y candidatas que intentamos combatir esta terrible situación.

6) La demonización de toda la política fortalece el distanciamiento y falta de compromiso de los electores que desean un cambio, pero que no salen de su zona de confort que es la crítica, y no trabajan para identificar ni apoyar a su candidato o candidata, buscando las firmas necesarias que hagan posible estas candidaturas.

7) La corrupción de nuestra sociedad (en el Gobierno, empresas, partidos políticos, individuos, etc.) impacta el proceso de acopio de firmas. Porque si bien, el aspirante por la libre postulación no compra firmas, debe contratar y pagar a los activistas que las acopian. Y es allí, donde surgen los problemas. El aspirante con mayor número de activistas contratados (y a tiempo completo) lleva las de ganar una de las 3 posiciones finalistas para convertirse en candidato. Para colmos, este proceso se encarece todavía más porque son muchos los activistas que estafan, acopiando firmas falsas o repetidas, pasándose a las filas de otro candidato que les ofrece mayor salario o viáticos o renunciando para ser contratados por el propio Tribunal Electoral como observadores de mesas, etc., para lo cual deben renunciar a cualquier vínculo político con los aspirantes, precandidatos o candidatos para las elecciones de mayo de 2019.

8) Por otra parte, los electores independientes carecen de disciplina para la participación política y esperan a que se definan las candidaturas para votar a la hora de la elección. Rara vez se involucran en el proceso de acopiar firmas, de hacer donaciones o activarse en el período preelectoral, lo que debilita su impacto en el importante proceso que define quiénes serán los candidatos para ofrecer opciones políticas representativas y genuinas. Si la ciudadanía no ejerce su poder de contrapeso a la guillotina de la ley preelectoral (desigual y asimétrica) y no participa activamente desde el periodo preelectoral, al final, los candidatos y candidatas resultarán cortados a la medida de la partidocracia... y las opciones políticas electorales serán superfluas, apenas de bandera partidista.

El recorrido preelectoral 2018 incentiva la competencia entre independientes, transformándose actualmente en una desesperada guerra de chequeras, dentro del deprimente escenario electoral impuesto por la plutocracia.

Agradezco a quienes me acompañaron y creyeron en Acción Cultural para el Desarrollo Humano y en mi persona como una alternativa genuina para combatir la corrupción del andamiaje estatal secuestrado por la plutocracia. Exhorto al pueblo panameño a exigir transparencia tanto a los candidatos de los partidos políticos como a los de libre postulación para publicar desde hoy sus fuentes financieras, con el fin de que el electorado detecte a tiempo los compromisos políticos del candidato o candidata.

No claudiquemos nunca ante la responsabilidad ciudadana de votar en favor de la democracia, la transparencia y los derechos humanos. Evitemos el pesimismo y la decepción por la democracia imperfecta que tenemos. Peor será perderla.

Y como ni la historia ni el mundo terminarán en mayo de 2019, evaluemos fundar un nuevo partido como Acción Cultural para el Desarrollo Humano, para las elecciones de 2024.

¡Arriba la esperanza! ¡Ocupemos el futuro!

LA AUTORA ES EXCANDIDATA A LA PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA POR LA LIBRE POSTULACIÓN.