La Estrella de Panamá
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17 de Oct de 2019

Ramiro Campos

Columnistas

Aprender haciendo

De igual manera, en el ambiente mencionado confluye la epistemología con el empirismo, aristas muy influyentes desde el enfoque holístico en la educación

El legado que el ser humano pueda dejar en la vida terrenal es servir de agente multiplicador a tantas personas que en los diferentes hábitos están carentes de conocimiento y aprendizaje. Es por ello que el mundo exige cada día más la capacitación y actualización para poder de esta manera lograr los objetivos, considerados por Álvarez (2007: 7) como ‘la finalidad que se desea lograr, expresándolos de manera oportuna y adecuada'. Toda meta trazada tiene un fin determinado, el cual depende de la necesidad e interés del contexto. De hecho, la ontología enfrenta cada día más desafíos donde se requiere la construcción de un ente crítico, objetivo y racional en la sociedad. Precisamente, el individuo caracterizado por su complejidad estructural, manifiesta capacidades, debilidades y destrezas, los cuales se consideran armas importantes para desenvolverse en un ámbito determinado.

De igual manera, en el ambiente mencionado confluye la epistemología con el empirismo, aristas muy influyentes desde el enfoque holístico en la educación, que según Prieto (2006: 30) ‘es un fenómeno colectivo, regido por normas establecidas por un grupo expresado como la totalidad, por ello el estado debe determinar los medios para satisfacerla, haciendo hincapié en el desarrollo humano'. Acá se pone de manifiesto el compromiso que tienen las instituciones, en especial a nivel superior de fomentar el aprendizaje de servicio ante un sistema cada día más cambiante y exigente. En este sentido, Taylor y otros, (2006: 37) indican, que ‘el aprendizaje de servicio está vinculado a los contenidos académicos formales, permitiendo desarrollar una valiosa práctica profesional. La posición de Taylor, refleja el producto que se requiere de un egresado donde se conjuga lo académico con la investigación y docencia e incluso son infinidades de aportes que se pueden recibir, dependiendo de la carrera de estudio.

Con respecto a los Estados Unidos, para Martínez (2016:10) ‘este tipo de aprendizaje surgió en las universidades rurales, cuyo objetivo consistía en preparar a los estudiantes para vivir eficazmente en un mundo complejo. Así mismo, las prácticas están centradas en salud, educación y otros campos afines'. Según asume el autor, el aprendizaje de servicio es aplicable en distintos campos. Sin embargo, a pesar de que este parámetro se lleva a la práctica, la misma no es muy utilizada en el área de metodología, donde se puede fortalecer aún más el área científica.

‘En los aprendizajes de servicio deben estar inmersos los contenidos curriculares, relación entre profesores y estudiantes, formas de organización social, tareas de aprendizaje, cultura participativa e institucional y la implicación comunitaria en el aprendizaje académico'. Con base a dicha afirmación, el llamado aprendizaje de servicio (APS) es una manera emergente, el cual supone integrar la actividad académica y los servicios a la comunidad. Empero del contenido curricular el área específica de la metodología para que los participantes aporten su caudal de conocimientos y recursos al servicio de la sociedad.

Del mismo modo, la Unesco (2002) manifiesta, que ‘la educación superior debe forjar sus funciones de servicio a la sociedad y más concretamente las actividades encaminadas a erradicar la pobreza, enfermedades y problemas educativos'. La concepción de la prenombrada organización, pone de manifiesto la relación que debe existir entre el alma máter y el ámbito social extrapolando la docencia, extensión e investigación, donde en el nivel de conocimientos adquiridos, la teoría se transforme en práctica en beneficio tanto de la universidad como de la sociedad.

DOCENTE UNIVERSITARIO Y PSICOPEDAGOGO.