Temas Especiales

13 de May de 2021

Juan Iván Rogers Harper

Columnistas

¿Puede eliminarse la corrupción?

La corrupción es una lacra relacionada al hombre posterior a su creación por Dios y sus antídotos lo representan: los valores morales y éticos

La corrupción es una lacra relacionada al hombre posterior a su creación por Dios y sus antídotos lo representan: los valores morales y éticos de los individuos, que se forman y nutren en el seno familiar y espiritual; y que se combate con una constitución que sea lo menos limitada, permisiva y ambigua posible.

La corrupción, el pecado y las contravenciones a las leyes, están arraigados al comportamiento humano y son tan antiguas como la vida misma. Es un macroacto de desobediencia, de agresión al prójimo y también al bien común. La corrupción es un estereotipo de fraude (que es el engaño) y nace del corazón del ser humano.

Hablar de eliminar la corrupción en este mundo dominado por la maldad es irreal o imposible, en cambio hablar de prevenirla, disminuirla, controlarla, detectarla, investigarla y combatirla es posible. La solución es un trabajo coordinado y conjunto entre el gobernante y la sociedad.

Está comprobada científicamente la relación directa que existe entre el impuesto y la corrupción. A mayor impuesto, mayor corrupción. En contraste, no hay una relación directa entre mayores sanciones, menos corrupción. Frente a la injusticia social añejada en administraciones que no han querido o podido proporcionar servicios, productos y obras estatales eficientes y/o a precios justos, una persona natural o jurídica que se le impone una carga pesada a sus bienes, ingresos o ganancias, acciona mecanismos de defensas de eludir o inclusive evitar el impuesto.

Ciertas organizaciones empujan directa o indirectamente el incremento de impuestos y la tipificación del delito de defraudación fiscal como delito precedente del delito de lavado de dinero a los países, ambas ineficientes y hasta contraproducentes, ya que la disminución de lo primero disminuye lo segundo.

Los gobernantes y aspirantes a gobernar deben evitar anunciar eliminar la corrupción, porque es imposible en el mundo actual; eso ocurrirá solo cuando el mal sea erradicado. Sin embargo, deben proponer la eliminación de las limitaciones, ambigüedades y contenidos permisivos de la Constitución y las leyes.

Asimismo, expresar su responsabilidad y forma para prevenir y combatir la corrupción, reducir y simplificar los impuestos que a su vez reducen su elusión y evasión. Adicionalmente, comprometerse con lograr la proveeduría de servicios, productos y obras de calidad, sin sobreprecios ni sobrecostos.

Otro tipo de corrupción es la contaminación y su incidencia en la producción de alimentos vegetales y animales libres de componentes tóxicos y relacionados directamente con enfermedades graves y terminales que afectan la salud y bienestar del ser humano.

Para que exista lavado de dinero, técnicamente deben cumplirse las etapas de colocación, estructuración e integración del dinero, en sujeción al ordenamiento penal de cada país, por lo cual el delito de defraudación fiscal técnicamente no es tan fácil de probarse en los tribunales.

Proporcionar autonomía real a cada uno de los poderes separados del Estado debe ser un objetivo, ya que no es posible hablar de independencia o separación de poderes, cuando uno de ellos decide cuánto presupuesto le otorga, independientemente de sus realidades y necesidades para cumplir con sus mandatos.

EL AUTOR ES EXPERTO ANTIFRAUDE, ANTICORRUPCIÓN Y ANTILAVADO.