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07 de May de 2021

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Samuel Lewis Galindo

Columnistas

‘Retazos históricos'

Me propongo periódicamente ir publicando varios de estos artículos.

Mi padre, Samuel Lewis Arango, publicó en 1975 ‘Retazos históricos', en el cual recogió interesantísimos acontecimientos ocurridos en Panamá; muchos de los cuales son desconocidos por la presente generación.

En ‘Retazos históricos' se narran de manera abundante muchos hechos históricos, como ‘La defensa civil nombrada durante la Segunda Guerra Mundial; ‘Toma de posesión del primer presidente'; ‘Muerte del doctor Ricardo J. Alfaro'; ‘Construcción del Palacio Municipal'; y muchos otros hechos.

Me propongo periódicamente ir publicando varios de estos artículos.

Cómo se instituyó el habeas corpus en Panamá

‘La institución del habeas corpus en Panamá tuvo su origen en una visita del primer ministro de los Estados Unidos acreditado ante el Gobierno de la República recién surgida a la vida independiente en 1903. En efecto, reproducimos a continuación párrafos de interesante carta del doctor Daniel Ballén (Q.D.D.G), publicada en febrero de 1943: ‘Sucede que en 1904, bajo el régimen del Gobierno Constitucional del primer presidente de Panamá, doctor Manuel Amador Guerrero, fue un día el primer ministro americano, señor William I. Buchanan, a hacer una visita al ministro de Justicia. Fue recibido por todos los empleados del Ministerio, presididos por el ministro, doctor Carlos A. Mendoza (Q.D.D.G.). Una de las cosas de conveniencia que sugirió el ministro señor Buchanan fue la de que se estableciera en Panamá la institución del habeas corpus y con tal fin se puso en manos del ministro doctor Mendoza la orden de habeas corpus instituida en Cuba '.

Primer golpe de Estado en la Época Republicana

‘Cuando un levantamiento popular, ocurrido el dos de enero de 1931 y encabezado por la agrupación juvenil Acción Comunal derrocó al Gobierno del ingeniero Florencio Harmodio Arosemena, quien había sido elegido presidente de la República en 1928, el gobernante dio muestras de gran coraje y de admirable estoicismo. Testigo presencial de lo ocurrido en Palacio en la madrugada de ese día, afirma que don Florencio Harmodio Arosemena, no obstante la gran exaltación de las masas que rodeaban la Casa Presidencial y contrariando los consejos de quienes le acompañaban en esos momentos, bajó rápidamente las escaleras de Palacio y enfrentándose a la multitud preguntó con voz fuerte: ¿Qué he hecho yo para que se quiera derrocar mi Gobierno? Y entonces, del grupo que esperaba ansioso su renuncia, alguien gritó: ¡El pueblo tiene hambre! A lo que respondió el señor Arosemena: ‘Hambre, desgraciadamente, hay en todo el mundo y yo no soy el responsable'.

‘He aquí el texto de la renuncia que el presidente Arosemena entregó a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, con lo cual se puso fin a varias horas de sobresalto nacional:

‘Obligado por excepcionales circunstancias de orden público, me veo en la necesidad de presentaros, como lo hago por medio de esta comunicación, renuncia irrevocable del cargo de presidente de la República con que me honró en 1928 el electorado nacional.

Bajo el mando en la íntima convicción de que he cumplido honradamente con mis deberes constitucionales y legales'.

La deposición del mandatario hirió tan profundamente todas las fibras de su espíritu, que solicitó a su familia que al producirse su muerte, rechazara cualquier homenaje que se le quisiese rendir como ex presidente de la República. Y así se cumplió; el señor Arosemena falleció en New York y sus restos fueron trasladados a la Iglesia de Santa Ana, donde se llevó a cabo una modesta velación '.

‘Llegó Matea'

‘El insigne Maestro de la juventud panameña, doctor Octavio Méndez Pereira, era ministro de nuestro país en Francia en 1928. Allí tuvo oportunidad de celebrar interesante entrevista con doña María de la Ossa de Amador, viuda del primer presidente, doctor Manuel Amador Guerrero, quien, entre otras confesiones íntimas, le dio a conocer la verdad de la frase tan popular entre nosotros, ‘LLEGÓ MATEA', sobre la cual existen diferentes versiones.

He aquí lo que expresó doña María:

Mi marido había encargado al doctor Ramón Valdés López, quien salía para el interior del país unos días antes de la independencia, de levantar el entusiasmo de las poblaciones en favor de esta, en caso de buen éxito. Le advirtió: Cuando Ud. reciba un telegrama mío que diga cualquier cosa, eso quiere decir el golpe se ha efectuado. Amador cumplió su promesa y envío el día 3 al doctor Valdés López un telegrama que decía ‘¡LLEGÓ MATEA! '.

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