Temas Especiales

07 de Aug de 2020

Juan Carlos Mas C.

Columnistas

La erupción de Chile

Hoy ese pueblo se encuentra a sí mismo y se reconoce diverso en su etnicidad indo criolla, en su unidad de aspiraciones por encima de su diversidad...

Siguiendo el borde del mal llamado Océano Pacífico, que nada de manso tiene, corre una tierra bravía que da fe de su telúrica existencia mediante el palpitar de sus volcanes y la agitación de su tierra sin reposo que, ante el reto de las encrespadas aguas del océano que le da frente, responde con el tremor de sus montañas.

Sobre esa tierra se asienta el pueblo de Chile y sobre ese pueblo se encarama un Estado sin hidalguía que oprime a sus pobladores. Ese engendro estatal, que obrando por encima de la naturaleza y sometido a las ambiciones de sus dueños ha sumido a esa tierra en una quietud que, cual camisa de fuerza, ha controlado durante cuarenta seis años la resistencia, la humillación y la indignación del pueblo chileno.

Hoy ese pueblo se encuentra a sí mismo y se reconoce diverso en su etnicidad indo criolla, en su unidad de aspiraciones por encima de su diversidad y en el reclamo unísono al comprender que ha sido víctima de una continuidad histórica en donde el aspecto militar de la dictadura se ha mimetizado en la continuidad de gobiernos civiles igualmente dictatoriales mimetizados de civiles, que responden igualmente al gran capital, el mismo que esconde que con la máscara militar o la civil son los mismos que detentan el poder durante casi medio siglo. Como o hacen igualmente otros gobiernos de estas latitudes.

Lo que se ha manifestado con claridad es que el milagro económico chileno era un estado opiáceo en donde las gentes tenían pesadillas y les hacían creer que eran sueños de prosperidad y que algún día se nivelarían.

El despertar de las masas juveniles y el apoyo de resto de la población está demoliendo la vitrina del neoliberalismo global y este despertar está contagiando a las masas del continente y también lo hará en Panamá. Las gentes se preguntan en que se diferencia una dictadura si ese ejercida por un militar o un civil o grupo de civiles si estos usan de la represión como factor aglutinante de su poder. El caso más descarnado es el de Honduras donde un civil desajustado y enfangando en negocios turbios somete al pueblo a la represión y la emigración: o en países como Panamá en donde también se disparan perdigones los ojos de los trabajadores indígenas.

Las brasas en Latinoamérica están abajo cerca del pueblo y este responde con el tejido de poderes deliberantes locales; esto en realidad está configurando una auténtica revolución que no ha de resolverse desde arriba. Es eso lo que está surgiendo en Chile en forma precursora; el poder del pueblo está cabalgando por todas partes, así recordamos el cantar al patriota guerrillero surgido de la pluma de Neruda y Bianchi “por todas partes viene Manuel Rodríguez” Viene hecho pueblo deliberante.

Escritor