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09 de Apr de 2020

René Quevedo

Columnistas

Panamá Oeste, antes y después

“Debemos asegurarnos de que la inversión programada marque efectivamente “un antes y un después” para Panamá Oeste, maximizando su impacto social”

Panamá Oeste enfrenta una coyuntura histórica. Las graves repercusiones sociales de un crecimiento poblacional y residencial desordenado han llevado a la provincia a una situación apremiante, que paradójicamente pudiera encontrar solución a través del plan de desarrollo de infraestructuras que adelanta el Gobierno, con una inversión que superará lo invertido en la Ampliación del Canal de Panamá.

Estas obras, por un monto cercano a los $6000 millones, incluyen el Cuarto Puente sobre el Canal, la ampliación a ocho carriles de la autopista Arraiján – La Chorrera, la Línea 3 del Metro, los seis nuevos carriles de la vía Panamericana desde La Chorrera hasta San Carlos, y el Programa de Saneamiento de Arraiján-La Chorrera, entre otros. A este monto se le suma una importante inversión privada en proyectos comerciales y residenciales.

La expansión poblacional de la provincia se acelera, pero con ello sus problemas sociales. La población mayor de 15 años en Panamá Oeste aumentó 21 % en los últimos cinco años, a razón de casi 17 mil nuevos residentes anuales, resultado del propio crecimiento de la población y la llegada de habitantes de otras áreas del país, principalmente la ciudad de Panamá. Esta tendencia ha impulsado un importante desarrollo inmobiliario en los distritos de Arraiján y La Chorrera, pero, lamentablemente, también ha acentuado los graves problemas de desempleo, acceso, transporte, viabilidad, delincuencia y sanidad en estas comunidades.

“Hay acciones concretas que pueden contribuir a que los proyectos de infraestructura traigan beneficio social a las comunidades que impactan”

El empleo no aumentó en la misma proporción que su población económicamente activa, y las 11 222 nuevas plazas anuales, dieron como resultado un incremento de 14 831? en el número de desempleados en cinco años (129 % de aumento, es decir, más del doble). 61 % de estos nuevos desocupados tiene menos 30 años.

Cuatro de cada cinco nuevos empleos creados en los últimos cinco años vinieron (en orden de importancia) de servicios administrativos, industria, logística, turismo, comercio, salud, entretenimiento y otros servicios, sectores que serán impactados favorablemente por la inversión pública y privada proyectada para la provincia.

Panamá Oeste también enfrenta grandes problemas de salud, particularmente de alcantarillado y manejo de aguas servidas. De acuerdo al Plan Maestro de Saneamiento de Panamá Oeste, en los distritos de Arraiján y La Chorrera se beneficiarán ocho (8) corregimientos para el distrito de Arraiján y dieciocho (18) para La Chorrera, para un área total del orden de las 3935 hectáreas. Mejorando las condiciones sanitarias de aproximadamente 210 000 familias en ambos distritos, impactando directamente su calidad de vida.

Cada $1 invertido en la Ampliación del Canal generó $0.64 de demanda interna, principalmente de construcción y $0.36 en la compra de bienes de capital. Un impacto similar es posible de los proyectos programados para Panamá Oeste.

¿Cuáles serán las repercusiones de la inversión programada para la provincia sobre su tejido socioeconómico?, ¿cómo maximizar su impacto social?, ¿cuáles son los retos?, ¿cómo podrá esta importante asignación de recursos servir de plataforma para el desarrollo social sostenible y alivio de problemas sociales como delincuencia, desempleo y desigualdad, en el país con la sexta peor distribución de la riqueza en el mundo?

Hay acciones concretas que pueden contribuir a que los proyectos de infraestructura traigan beneficio social a las comunidades que impactan. Estas incluyen contratación de mano de obra local, compra de servicios a microempresarios comunitarios, adquisición de insumos a proveedores locales y programas de responsabilidad social orientados a mejorar la inclusión productiva de grupos vulnerables, como jóvenes y mujeres.

Pero la construcción no es una actividad sostenible. Es preciso focalizar esfuerzos en la sostenibilidad de sus oficios para facilitar la continuidad laboral en nuevos proyectos. Adicionalmente, se hará necesario fortalecer el emprendimiento y encadenamiento productivo en sectores complementarios, como el comercio, la logística, alimentación y otros, a ser directamente impactados por el nuevo estímulo económico y poder adquisitivo asociados a las referidas obras. Esto abre la posibilidad de crear empleo incluyente para colectivos históricamente marginados

En febrero 2017, Efosa Ojomo, de la Universidad de Harvard, publicó un artículo en The Guardian, bajo el título “En su obsesión con erradicar la pobreza es donde el desarrollo se ha equivocado”, donde plantea que la pobreza solo se reduce creando riqueza, y que la asignación de recursos, ayudas y obras de infraestructura sin procesos complementarios orientados a crear autonomía y empoderamiento económico, solo acentuarán la dependencia de sus beneficiarios de la asistencia estatal en un futuro.

Debemos asegurarnos de que la inversión programada marque efectivamente “un antes y un después” para Panamá Oeste, maximizando su impacto social.

Asesor empresarial.