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04 de Apr de 2020

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Samuel Lewis Galindo

Columnistas

CSS

El nuevo director general de la Caja de Seguro Social (CSS), Dr. Enrique Lau Cortés, a quien conozco muy bien desde hace muchos años, es un profesional de gran prestigio; inteligente, gran conciliador y una persona que conoce muy bien la institución que hoy día él preside.

El nuevo director general de la Caja de Seguro Social (CSS), Dr. Enrique Lau Cortés, a quien conozco muy bien desde hace muchos años, es un profesional de gran prestigio; inteligente, gran conciliador y una persona que conoce muy bien la institución que hoy día él preside.

Su primer acto fue el acelerar la presentación del informe actuarial del Seguro que por años, por razones desconocidas, ha venido durmiendo el sueño eterno. El Dr. Lau ha solicitado que los informes actuariales sean auditados también por la Contraloría General de la República, por lo cual no podrá ser antes de un año en que se podrán ir buscando soluciones para corregir el gran déficit que hoy tiene la institución y que a partir del año 2023 no podrá seguir pagando las pensiones a los nuevos jubilados.

El Dr. Lau, en su política abierta, dio informaciones que han incomodado a algunos por la realidad actual del Seguro Social. Dijo que se han perdido muchos millones en insumos vencidos y dañados en los almacenes que tiene la institución. Reveló en sus declaraciones a la prensa que de esos pensionados algo más de la mitad reciben una pensión de 500 balboas mensuales y el resto, menos del 40 %, solo 200 balboas. Un factor importante que ha contribuido al déficit existente es que hace más de 40 años la esperanza de vida era de 61 años, pero en la actualidad esta aumentó a 78 años. Esto, por supuesto, requirió un aporte adicional de la CSS de mayor dinero.

Como persona conciliadora que ha sido siempre el Dr. Lau ha insistido, y lo ha dicho en repetidas ocasiones, que la solución al problema deficitario que tiene la CSS no lo puede resolver el Gobierno o el director general y la Junta Directiva solos, sino que requiere el aporte de todos. Esto incluye gremios, jubilados y empresarios y cotizantes. Es decir, la comunidad entera. Por supuesto, habrá grupos extremistas de izquierda que piensan que todo se resuelve en el país con una constituyente originaria (invento de ellos), buscando el caos y la anarquía, con el propósito de llegar al poder. Ese grupito siempre ha sido rechazado por el pueblo, pero insiste en que lo representa, y abusa del espacio que le brindan ciertos medios de comunicación a cada tontería que dicen.

Además del aumento de la edad de jubilación, existen varias otras alternativas como la limitación de los beneficiarios (hay cotizantes que tienen cinco o seis beneficiarios con distintas mujeres y solo pagan por esos beneficiarios una sola cuota).

Las reformas al Seguro Social tomará algún tiempo el estudiar a fondo lo mejor para que el Seguro Social pueda continuar por muchos años otorgándoles una jubilación adecuada a los más de 200 mil pensionados.

El Dr. Alfredo Martiz llegó con las mejores intenciones al Seguro Social, manteniendo una total independencia y tuvo el respaldo de la comunidad asegurada. Sin embargo, al destituir a un subalterno que apodan “huelga al hombro”, que no cumplía con sus obligaciones, fue desautorizado por el presidente de entonces, quien lo obligó a restituir al funcionario despedido. Lo hizo muy dócilmente y perdió inmediatamente toda autoridad e independencia y a los pocos meses tuvo que renunciar.

Es muy conveniente para la CSS y el país que el presidente de la República no se inmiscuya en la administración de la CSS y mucho menos que introduzca la política en ella, como hicieron otros mandatarios. No es el Ejecutivo el dueño de la CSS y el actual mandatario se ha dado muy bien cuenta de ello y ha mantenido una actitud muy prudente. Sus dueños son los cotizantes de ayer y los de hoy.

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