Temas Especiales

26 de Sep de 2020

Pedro Moreno—Patiño

Columnistas

Asamblea Constituyente y Ley Electoral

Con la reciente reinauguración de la Comisión Nacional de Reformas Electorales y el Foro Ciudadano Pro Reformas Electorales, han pasado desapercibidas las reivindicaciones sociales contra las Reformas Constitucionales, con las recientes manifestaciones en contra de las mismas, vistas en la toma de la Asamblea Nacional (AN), por parte de la Universidad de Panamá (UP), a finales de octubre de 2019, ciertamente la falta de representatividad en la flamante mesa de la Concertación Nacional, impuesta por sectores allegados al poder económico y político, sucumbió por la receptividad y rápida percepción que tiene el pueblo para identificar a sus actores.

Con la reciente reinauguración de la Comisión Nacional de Reformas Electorales y el Foro Ciudadano Pro Reformas Electorales, han pasado desapercibidas las reivindicaciones sociales contra las Reformas Constitucionales, con las recientes manifestaciones en contra de las mismas, vistas en la toma de la Asamblea Nacional (AN), por parte de la Universidad de Panamá (UP), a finales de octubre de 2019, ciertamente la falta de representatividad en la flamante mesa de la Concertación Nacional, impuesta por sectores allegados al poder económico y político, sucumbió por la receptividad y rápida percepción que tiene el pueblo para identificar a sus actores.

Sin embargo, al maniobrar el Órgano Ejecutivo y solicitar a la AN el retiro de las Reformas Constitucionales, pero con la particularidad de que el presidente Cortizo solo ha escuchado a medias el mandato popular que definitivamente ya no demanda más Reformas a la Constitución, por su subsecuente inconsistencia en nuestra sociedad al este anunciar que el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) será el encargado o mediador de un nuevo diálogo para impulsar dichas rechazadas Reformas Constitucionales.

Prontamente se reflejará la voluntad nacional por tal desobediencia del Ejecutivo por la decisión nacionalista mayoritaria. Tomando en cuenta el asidero o basamento jurídico constitucional observado en los artículos 2 y 314 de la Constitución, que debe el Gobierno dar apertura a esta discusión, que decide cuál de las dos vías de Asamblea Constituyente se ejecutará para su aprobación, tomando en consideración que sendos ejercicios de Referéndum ya se han realizado, sobre todo en la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la UP, en varias ocasiones arrojando resultados determinantes.

Desde el Foro Ciudadano Pro Reformas Electorales, en una pasada reunión con el magistrado Alfredo Juncá, entusiasta por desarrollar una nueva Ley Electoral, motivo que consideramos positivo, pero desconociendo el valor intrínseco que posee la Ley Electoral desde su origen eminentemente constitucional; por tanto, aventurarse a llevar a cabo dicha empresa, debe circunscribirse a la esfera constitucional, tal cual se configura desde su génesis la materia Electoral a partir del Título IV de nuestra Carta Magna.

Por esto debe establecerse una comisión que nazca desde el seno del Foro Ciudadano Pro Asamblea Constituyente en materia Electoral, como punto de partida para conceptualizar la futura Ley Electoral, desestimar esta iniciativa ciudadana sin, por lo menos considerarla, acarrearía el rechazo popular inmediato. A su vez el Foro Ciudadano Pro Reformas Electorales, debe desprenderse de su embrión de la fallida Concertación Nacional y enrumbar su participación ciudadana como faro de ejemplo crítico en defensa de los intereses nacionales, ante a la vorágine de la partidocracia y las respectivas articulaciones del poder económico instauradas en dicho Foro, para situarlo en un organismo de representatividad ciudadana y ejemplo de decencia y docencia a la juventud participante y no como facilitadores de las minorías que acaparan y ocupan los espacios de la vida pública y privada de nuestro país como mayoría absoluta. No es lo justo ni lo debido, en eso estamos haciendo énfasis con nuestra humilde y desprendida participación.

Conviene el llamado a la reflexión cívica y patriótica para darle la madurez política correspondiente a la vieja relación complaciente y tóxica entre el trinomio: poder económico - partidos políticos y Tribunal Electoral. El mecanismo sensato, urgente y correcto a aplicar es la Asamblea Constituyente para luego perfeccionar la Ley Electoral. ¡Acción!

Ciudadano independiente.