Temas Especiales

10 de Jul de 2020

Luis Rojo

Columnistas

Estallido mundial por el coronavirus

Esta terrible afección cada día viene acercándose a nuestro entorno, cifras recientes apuntan a diez casos en la hermana república de Costa Rica, mientras que en Colombia se registran cifras alarmante de contagiados, sin contar los no descritos.

Esta terrible afección cada día viene acercándose a nuestro entorno, cifras recientes apuntan a diez casos en la hermana república de Costa Rica, mientras que en Colombia se registran cifras alarmante de contagiados, sin contar los no descritos. Este estallido mundial del coronavirus ha tomado por sorpresa en gran medida a un sinnúmero de naciones, ya que muchos no estaban conscientes de la magnitud de esa epidemia.

Vemos con alarma que las cifras de contagios se triplican en poco tiempo, sin ánimos de exageración, como ejemplo, Italia pasa de 76 casos a más de 3 mil confirmados, en Corea del Sur solo en dos semanas las cifras de 83 se magnifican a 6590 pacientes por el mortal virus, sin dejar aparte en otras esferas vemos un país como Irán los afectados han sido conscientes enumerando a su vicepresidente y un ministro de Estado.

Del otro lado del mundo, desde un inicio, el Gobierno de Japón no tomaba importancia sobre los viajes situacionales, hoy día la preocupación es latente, ya que se han postergado eventos deportivos nacionales e internacionales.

El criterio de los organizadores de las Olimpiadas se circunscribe a la evaluación y prioridad de reemplazar al país nipón por otras sedes para llevar a cabo tan importante evento deportivo, por muchos recursos que se le asignen a esta actividad no se deja de lado la preocupación de este mal que afecta a toda una humanidad.

En el país más poderoso del mundo su presidente consideraba el hecho como una gripe normal, pero al transcurrir los eventos su Gobierno elevo la crisis como un acto de alerta nacional por el aumento significativo de la afecciones.

En la hermana república de China los casos van en descendía, muestra de ello el resultado positivo, dada la conciencia que se tomó, por el alto índice de casos registrados, se han tomado medidas de prevención para evitar la propagación del virus.

Es imperante resaltar los esfuerzos de los habitantes del gigante asiático de tomar las medidas preventivas y sobre todo la concienciación ciudadana para que los millones de chinitos se percaten del riesgo de contraer esta mortal enfermedad.

Los prejuicios políticos y la falta de acciones positivas de estos países desarrollados han inducido a muchas otras naciones a seguridad superficial, elevando a todos a una situación de pánico mundial. Hoy día vemos con claridad que el problema del flagelo no es de los chinos es del manejo antihigiénico de nuestro diario vivir. Por tanto, es importante destacar que es un tema de autodefensa de nuestras acciones y costumbres que por naturaleza debemos tener en nuestro aseo personal.

Actualmente el virus se ha propagado significativamente en la región, cobrando recientemente la vida de un profesor en nuestro país y 200 casos sospechosos, generando una alarma nacional. Con creces, vemos cómo el comercio y los aspectos de servicio y la movilidad de los ciudadanos se vean afectados por esta terrible enfermedad.

Responsablemente, me atrevo a señalar que nuestro país, por su condición geográfica, no escapa de la duplicidad de la pandemia y estaremos presentando un anteproyecto de ley ante la Oficina de Participación Ciudadana de la Asamblea Nacional, para que a todos los proveedores de servicios se les obligue a suplir a los clientes de gel alcoholado o en su lugar, de jabones antibacteriales.

Comunicador social.