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13 de Jul de 2020

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Ernesto A. Holder

Columnistas

Lo importante: salud, educación y cultura

“Los dineros de los panameños deben ser invertidos en lo que realmente importa, lo que educa, salva y protege vidas. Creo que eso ha quedado en evidencia en estos tiempos”

Suficiente información recibimos a diario sobre esta pandemia. No pretendo ni veo la necesidad de presentar más de lo mismo en esta entrega. Sigue saliendo lo peor de algunas personas en medio de un tiempo que debiera ser de total solidaridad. Pero expongo, sin ningún orden en particular, algunos comentarios sobre el contexto en que nos ataca el coronavirus y el futuro que nos espera.

Como señalan los expertos en materia económica y financiera, la situación económica del país ya era de cuidado. Para un simple espectador como yo, la multiplicación que se dio en los últimos 10 años en materia de restaurantes y bares, hoteles, centros comerciales, edificios y condominios de lujo y de oficinas, etc., ya venía enfrentando retos para mantener las expectativas de lucro e ingresos sobre la cual habían sido planificados a corto y mediano plazo, lo que me hace suponer que, de todas maneras, un reajuste en la economía se venía dando con la afectación en términos de pérdida de empleos.

Los edificios vacíos quedan y a más largo plazo serán ocupados. Los inversionistas harán sus cálculos y reajustes para no perder. Pero muchos negocios que competían por el mismo mercado redundantes (como los restaurantes, por ejemplo), se verán en la necesidad de cerrar en los próximos días y semanas, con su consecuente pérdida de un número significativo de empleos que no podrán ser reemplazados tan fácilmente ni habrá, a corto plazo, empleos disponibles en otras áreas de producción.

Pero esta entrega tenía que ver más con las oportunidades que con los retos y las amenazas actuales nos presentan. Así como vemos y aplaudimos las medidas enérgicas y puntuales que el Gobierno ha ido tomando para proteger la vida de los ciudadanos, con la preocupación de que vamos a tener varios meses por delante antes de que la amenaza a la vida en comunidad se disipe, deberíamos ir tomando decisiones igual de enérgicas y puntuales para sanear las cosas del manejo y administración del Estado.

Esta coyuntura nos está dando lecciones que muchos nacionales desconocían. A pesar de lo que todos reconocemos como un deplorable sistema de salud, en cuanto a los servicios que presta para atender al público, son los mismos trabajadores de la salud los que están demostrando su nivel de compromiso con el bienestar del país en tiempos de crisis. Tan solo hay que imaginar su tuvieran las condiciones adecuadas en el día a día en materia e insumos e instalaciones médicas y hospitalarias: ¿cómo sería el servicio?

El apoyo en materia tecnológica para ofrecer clases, módulos y cursos de manera virtual, a fin de que los estudiantes puedan darle algo de seguimiento a sus deberes educativos mientras esperamos, es otro elemento de innovación que ha salido a relucir. Otra vez pregunto: ¿cómo serían los procesos educativos que se sostienen sobre las modernas tecnologías de la enseñanza y comunicación al servicio de todos los estudiantes y profesores?

Hay una masificación de algunas expresiones culturales a través de las redes sociales y los grupos de “chat”, por lo menos entre las capas medias de la sociedad. El reenvío de una lista de museos internacionales que se pueden visitar virtualmente. Conciertos de ópera y bibliotecas virtuales, abren la posibilidad de expandir los conocimientos sobre la historia del mundo desde varias de sus esquinas, hoy todas amenazadas por igual.

Estas coyunturas siempre ofrecen oportunidades para corregir los obstáculos que nos vienen afectando, o las malas decisiones que hemos tomado en algún momento. La oportunidad de darle mejores condiciones de trabajo para la investigación a esos equipos que nos están protegiendo durante este tiempo de COVID-19, debe ser aprovechada. ¿Por qué no reevaluamos los gastos superfluos que hace el Gobierno en materia de vehículos, dualidad de funciones que engorda la planilla estatal, la actividad de los municipios y la Asamblea Nacional? Así por encima estamos hablando de millones de balboas.

Los emprendedores, pequeños y medianos empresarios que se verán afectados, no se cruzarán de brazos. Esas personas siempre están pensando en cómo avanzar en medio de los riesgos que toman para hacer productivos sus empresas. Los dineros de los panameños deben ser invertidos en lo que realmente importa, lo que educa, salva y protege vidas. Creo que eso ha quedado en evidencia en estos tiempos.

Comunicador social.