Temas Especiales

01 de Dec de 2020

Eduardo Fernández S.periodistas@laestrella.com.pa

Columnistas

Empresas exportadoras de corrupción

Señalan a la española Elecnor S.A. protagoniza varias investigaciones en el mundo por sobornos a autoridades extranjeras

En los últimos 35 años, todos los gobiernos de España “han contratado obras públicas con sobrecostos y acompañadas de una falta de transparencia durante la licitación”, según un informe dado a conocer el 12 de octubre por el Fondo Monetario Internacional (FMI). La fecha de divulgación del informe es simbólica porque ese día se recuerda el descubrimiento de América por parte de España o como dicen en Chile, ese día España se hizo la América. 

“Los casos recientes revelan que manipulaciones en las licitaciones, reglas de puntuación sesgadas en la asignación de contratos y, especialmente, renegociaciones posteriores facilitaron negocios corruptos”, dijo el informe. Aunque el año pasado se aplicaron multas por $150 millones a 15 compañías españolas por repartirse de manera ilícita los concursos públicos convocados, principalmente para obras de infraestructuras y energía, eso no ha parado los negocios turbios. 

Esas prácticas corruptas las han exportado las empresas españolas a América Latina donde en las últimas décadas han llegado como una nueva ola invasora y también depredadora. 

Por otro lado, el informe trianual de la organización Transparencia Internacional, publicado en el 2018, incluyó a varias compañías constructoras españolas en el ranking de empresas que exportan corrupción. En ese informe destaca la empresa Elecnor S.A. como una protagonista de los casos más sonados de las investigaciones por sobornos a autoridades extranjeras por parte de compañías españolas. Tras conocer el resultado de las investigaciones, la prensa española se preguntó si acaso la corrupción es la Marca de España. 

Los medios españoles, revelaron  que Elecnor pagó sobornos por $10 millones al exviceministro venezolano de Energía y Petróleo, Nervis Villalobos, para que fuera intermediario en la obtención de contratos en el 2008 y 2009 de proyectos de líneas de trasmisión eléctrica en Argelia y Chile. Por eso contratos Elecnor recibió $450 millones.

El dinero proveniente de los sobornos fue depositado por Villalobos en la banca de Andorra, donde una juez que instruyó el caso dio a conocer dos cartas firmadas en 2009 y 2011 por el entonces director del área internacional de Elecnor, Germán Junquera, donde aseguró: “Nervis Villalobos colabora, asesora y gestiona proyectos para Elecnor S. A. y empresas de su grupo, en el mercado eléctrico en Latinoamérica”. 

Además la justicia andorrana posee documentos que demuestran que la empresa española pagó otros $15 millones a Villalobos entre el 2010 y el 2012, bajo el concepto de un supuesto servicio de asesoramiento, luego de que el régimen chavista le otorgara un contrato por $1,700 millones al consorcio Unión Temporal de Empresas en el que Elecnor era una de las partes.

Pese a la contundente información de procedente de Andorra, Elecnor ha negado los cargos. Villalobos fue arrestado en Madrid en 2017 a petición de Estados Unidos por integrar, junto con otros líderes chavistas, un esquema de corrupción que blanqueó $2,000 millones.

La prensa española también ha divulgado amplia información sobre los tratos de Elecnor con el exembajador de España en la India, Gustavo de Arístegui a quien pagó impuestos por un total de $250,000 como una forma indirecta de reconocer sus servicios como lobista de esa empresa.

Los jueces españoles poseen grabaciones de las relaciones entre el exdiplomático y Elecnor y han logrado establecer otro pago por $500,000, a través de una sociedad en Emiratos Árabes Unidos, que posteriormente fue entregado a un alto funcionario argelino como parte de un soborno por un contrato de $250 millones para la construcción de un tranvía en ese país del norte de África.

En esa obra Elecnor formó parte de un consorcio integrado, además, por las compañías españolas Rover Alcisa y Assignia.

El informe de Transparencia Internacional citó el caso de los sobornos en Argelia por parte de Elecnor y sus empresas aliadas catalogándolos como una forma de corrupción y lavado de dinero por medio de una red criminal que implicó al exembajador Arístegui y políticos que estaban en el 2016 en el poder.

Transparencia Internacional estimó que esas empresas pagaron $30 millones a funcionarios argelinos para obtener el contrato. También se hizo eco de informes de prensa publicados en el 2017 sobre acusaciones contra Elecnor relacionadas con un contrato para construir una planta desalinizadora en el norte de Argelia.

Elecnor negó los cargos y aseguro que todos los contratos los ha obtenido gracias a su experiencia, competitividad y capacidad técnica, al haber presentado la mejor oferta. 

Jeremías, uno de los grandes escritores del Antiguo Testamento, se peguntó si era posible para un leopardo quitarse sus manchas o que un africano pudiera cambiar el color de su piel. Eso es tan imposible como tratar de modificar la conducta corrupta de una persona. Lo mismo puede aplicarse a una empresa constructora, habituada a la ilegalidad para obtener contratos. En buen panameño: al perro huevero, aunque le quemen el hocico.  

Sin embargo, ETESA y la Dirección de Contrataciones Públicas, contra toda legalidad están empecinados en blanquear a la empresa Elecnor, pasando por encima de leyes y el carácter de regla general de tabla tasa para todos.

Economista