Temas Especiales

05 de Mar de 2021

Victoria Figge-Cederkvist

Columnistas

La disyuntiva entre la salud y la economía

“Hagamos lo que se tiene que hacer para detener la propagación del virus, salvando así a muy valiosos ciudadanos”

La pandemia de la COVID-19 nos ha puesto en una posición muy difícil con posiciones contrarias y algunas veces hasta radicales.

Lo cierto es que el incremento de casos, con un promedio de 2000 diarios, con la instalación hospitalaria, pública y privada, al borde del colapso, nos pone en una situación extremadamente difícil, porque comenzaremos a ver, como se vio en el Ecuador, muertos en las calles.

Sí, claro que necesitamos que la economía se recupere, pero ¿a qué costo? En mi opinión, las fuerzas económicas parecen haber puesto a la salud en un segundo plano, combinado también con la falta de comprensión de una buena parte de la población de que estamos en medio de una emergencia nacional.

Sacrificamos seis meses de cuarentena, iniciada por la Dra. Rosario Turner, que puso a Panamá como un ejemplo para el mundo. Hoy, en esta situación de contradicciones, estamos desperdiciando ese sacrificio. En pocos meses habrá vacunas, pero eso no justifica la disyuntiva de lo económico vs. la salud de todos.

¿Por qué entonces no comenzamos con restringir la salida en las noches a partir de las 7 p. m., dando tiempo para que los que están trabajando regresen a sus casas, con cuarentena el fin de semana, para evitar fiestas y jolgorios, y dándole un respiro a esos héroes de la salud que nos están cuidando día a día, sin descanso?

Seamos solidarios y no egoístas.

Hagamos lo que se tiene que hacer para detener la propagación del virus, salvando así a muy valiosos ciudadanos.

Empresaria