18 de Sep de 2021

Dayanara Ríos

Columnistas

Cómo su contador puede impulsar su negocio

“Las organizaciones enfrentan muchos desafíos, uno de estos es cambiar su postura frente a la ética, tanto, de negocios como profesional […]”

Las organizaciones se enfrentan a un difícil escenario que conlleva tanto una crisis de salud como una crisis económica y se verán presionadas a tomar medidas agresivas para poder cumplir sus objetivos y evitar la quiebra masiva de empresas.

Aquí es donde un contador profesional cobra relevancia, desde la misma perspectiva de un estratega en el campo de batalla. Los desafíos de cómo hacer negocios, que ha dejado la situación actual, hacen que sea necesario un nuevo enfoque de los negocios, hace que tanto las empresas como los profesionales se adapten o queden rezagados.

Para muchos el trabajo del contador es visto de manera tradicional, por lo general, realizando únicamente tareas repetitivas, presentando datos históricos que, aunque necesarios e indispensables para el correcto y adecuado funcionamiento de las organizaciones, no son usados para hacer pronósticos o mediciones ni para planear el futuro de la organización.

La tecnología ha encontrado su momento, producto de los distanciamientos y la reducida movilidad, asuntos como la automatización de procesos, la inteligencia artificial y la robótica, son parte importante en todos los nuevos modelos de negocios desarrollados para resistir y retomar el buen camino que muchas organizaciones tenían.

El aporte que puede hacer un profesional de la contabilidad está estrechamente relacionado no solo con su formación básica, pues partimos del hecho de que está facultado para ejercer y que cuenta con idoneidad legal para hacerlo, sino también de su actualización permanente, de su visión y mente innovadora y proactiva.

La actualización debe incluir y no limitarse a temas como: Normas Internacionales de Información Financiera, tributación local, cumplimiento legal, blanqueo de capitales, procesos y controles.

La necesidad de las organizaciones de moverse a lo digital, pareciera ser una amenaza a las labores contables, para mí es también una gran oportunidad, pues el contador puede transformarse y, siendo que la información contable será generada de forma oportuna, confiable y de alta calidad, pasamos a convertirnos en consultores especializados.

Adicional a los registros contables, hay tareas críticas en las que un contador profesional debería involucrarse, tales como: diseñar procesos contables, establecer controles financieros efectivos, realizar revisiones en sitio, con el objetivo de mitigar fraudes, confeccionar y monitorear los presupuestos y generar y analizar informes gerenciales.

Se debe crear en la organización una disciplina de cumplimiento, además, tareas como estas ayudan a detectar omisiones o errores de forma oportuna, y nos da tranquilidad sobre que la información financiera generada es realmente confiable.

Además de hablar de tareas, responsabilidades y capacidad técnica, debemos abordar también las cualidades que debe tener un profesional de la contabilidad.

Hay mucho material relacionado a las cualidades ideales de un buen profesional contable, desde mi punto de vista enunciaré algunas que considero ineludibles en la búsqueda del profesional con las cualidades adecuadas para agregar valor a su organización: debe ser una persona comprometida con su crecimiento profesional y personal, inclinada a lo digital, que se apasione por lo que hace, enfocada en resultados, organizada y ordenada, con habilidades comunicativas, con honestidad, criterio y juicio profesional.

La sociedad impone al profesional la responsabilidad de tener una formación en valores éticos y morales, donde ante todo resalte la dignidad, la honestidad y el respeto. Hablar de valores es un tema complejo, y muchas veces asumimos que todos cultivamos los mismos valores, sin embargo, se deben tener en cuenta al momento de seleccionar al profesional adecuado.

Las organizaciones enfrentan muchos desafíos, uno de estos es cambiar su postura frente a la ética, tanto, de negocios como profesional, siendo que la ética no es más que la conducta o las actitudes de un contador frente a sus actividades en la organización con objetividad y juicio profesional coherente. El código de ética que rige la profesión está vigente desde 1984, y contiene lineamientos claros sobre el deber ser de la ética en la profesión.

Para concluir, la mejor manera de agregar valor a lo que como profesionales contables hacemos, es ajustándonos a la nueva realidad, respondiendo de forma ágil a los cambios, siendo innovadores. Aun cuando la transformación digital ha afectado la forma de trabajar, no se puede reemplazar el criterio profesional, el buen juicio y la experiencia de un contador profesional.

Experta en auditoría y contadora pública autorizada.