17 de Sep de 2021

Denisse Palma

Columnistas

Economía social solidaria

“Este tipo de organización solidaria busca dar respuesta al modelo actual y presenta ventajas enfocadas en el beneficio de la colectividad […]”

La economía social solidaria o economía popular, como también se le conoce o se asocia, señala la necesidad de nuevas prácticas socioeconómicas, fomentando la solidaridad en la consecución de objetivos sociales y económicos.

La Economía Social y Solidaria es un tipo de economía cuya prioridad es el bienestar de los individuos, y este modelo de economía surge como una alternativa o una posible solución a la desigualdad que el actual sistema genera y propone prácticas alternativas al sistema económico, mediante aplicación de valores, como la equidad, el compromiso con el entorno, cuidado del medio ambiente, busca el desarrollo de una sociedad más justa, más humana, una solidaridad social, con mayor eficiencia, enfocado en el desarrollo sostenible, generando no solo beneficios a las empresas, sino a toda la sociedad.

Esta alternativa, promueve el desarrollo de competencias para la producción y brinda oportunidades a las personas a través de empleos decentes y poder satisfacer diversas necesidades mediante la asociación u otras formas de organización que se basen en la ayuda mutua, o cooperativismo, surgiendo con el objetivo de dar respuesta a las carencias y necesidades de una parte de la población que no son satisfechas por el mercado ni por el Estado.

En este tipo de economía es fundamental el desarrollo de una cultura cooperativa, donde la educación es clave para el desarrollo de competencias que permitan el logro de estos objetivos, un progreso económico y social; más equitativo y justo, siendo los Gobiernos encargados de promover el desarrollo de un modelo enfocado en el desarrollo sostenible, cooperativismo, solidaridad, alineados en cierta medida con objetivos de desarrollo sostenible (ODS).

Este tipo de organización solidaria busca dar respuesta al modelo actual y presenta ventajas enfocadas en el beneficio de la colectividad, y justicia social; contribuyendo a la generación de fuentes de trabajo, prestación de servicios, apoyo a iniciativas sociales, mediante proyectos que generen beneficios comunitarios, empodera a las personas, impulsando su prosperidad, entre otros.

Constituye otra visión de la economía, buscando dar respuesta a problemas de desigualdad que el sistema genera y actualmente se enfrenta a retos para seguir creciendo y fortaleciéndose política, económica, ambiental, cultural y socialmente.

Las organizaciones de economía social y solidaria fomentan el desarrollo del país, generan fuentes de empleo y con la crisis en salud que ha generado la COVID-19 se replantea la transformación a un modelo más sostenible, más justo e igualitario, que vele por el bienestar de la sociedad, constituyendo una forma de combatir muchos problemas sociales, como la pobreza, la desigualdad existente, desempleo, e incluso problemas ambientales, con el desarrollo de nuevas tecnologías más resilientes, y amigables con el medio ambiente.

Mirar esta alternativa integradora en lo económico, social y solidario, como nuevo reto en la búsqueda de una sociedad más justa, ante la crisis del sistema, donde cada uno de los actores cumpla con las funciones para lograr una sociedad más solidaria y justa, procurando un bienestar para todos sin exclusión, un cambio de pensamiento e ideologías donde el punto fundamental sea un cambio orientado hacia una sociedad más solidaria y sostenible.

Docente universitaria.