26 de Sep de 2021

Ismael Cala

Columnistas

Tres rituales de vida para estar en bienestar

Algunas personas piensan que las rutinas de cuidado personal solo se limitan a asearse diariamente, comer sano y hacer ejercicios. Aunque claro, muchos terminan por obviar las dos últimas opciones.

Algunas personas piensan que las rutinas de cuidado personal solo se limitan a asearse diariamente, comer sano y hacer ejercicios. Aunque claro, muchos terminan por obviar las dos últimas opciones.

Hablar de cuidado personal está más enfocado en el desarrollo de esas pequeñas, pero efectivas rutinas que nos brindan un ancla ante la fatiga y el estrés diario, ante los problemas y las incertidumbres.

No, no son un lujo; son, de hecho, una necesidad. Cada persona puede tener las suyas basadas en lo que considera importante para sí, pero si puedes, toma en cuenta las siguientes cinco:

Medita diariamente

Sin importar el horario. Puedes dejarlo para la primera hora de la mañana, lo cual sería ideal para iniciar tu día concentrado, pero puedes también hacerlo antes de dormir.

Tampoco tiene que tomarte mucho tiempo. Puedes dedicar entre 5 y 15 minutos completamente a ti, para respirar, para concentrarte y relajarte.

Lleva un diario

Siempre hablo del vómito de la mañana como una vía para ayudar a depurar esos pensamientos negativos que puedan estar revoloteando en la cabeza y que nos quitan la calma, o para diluir ciertas preocupaciones.

Si te parece más efectivo, puedes llevar una rutina de escritura diaria donde desahogues todos tus pensamientos y cómo te sentiste a lo largo del día.

Respeta tus descansos

Nunca es sano sentarse a trabajar por horas y horas sin parar. Nuestra mente pierde concentración después de 45 minutos, por lo que es recomendable que establezcas alarmas para detenerte unos 5 o 10 minutos para estirar las piernas.

Luego de unas 4 o 5 horas, descansa al menos hora y media o 2.  Recuerda que alimentarte bien y ejercitarte es parte fundamental para estar sano.  No te saltes tus horarios personales.

Dijo una vez Shakespeare que,  “Nuestros cuerpos son nuestros jardines. Nuestras voluntades, los jardineros”.  El tiempo que dediquemos en nuestro propio cultivo siempre será abono para nuestros años por venir, en bienestar y felicidad.

Cuidemos y apreciemos hoy nuestra vida, a pesar de las dificultades por las que podamos estar atravesando. Ningún trabajo es excusa para dejarnos perder, porque la salud es la corona invisible en la cabeza de la persona sana, que solo el enfermo puede ver.