28 de Nov de 2021

Columnistas

La lucha contra la poliomielitis y la COVID-19

“Para muchos vacunarse contra […] (el virus de la COVID-19) será un salto a lo desconocido, […]. Se podría usar la estrategia de GPEI, de convertir a la comunidad en el paladín de la campaña de inmunización, […]”

Si bien cada 24 de octubre se conmemora el “Día Mundial de la lucha contra la Poliomielitis”, muchas de las victorias y lecciones obtenidas durante esta magnífica y larga batalla médica internacional contra la poliovirus se pueden utilizar hoy para combatir la “enfermedad del coronavirus de 2019” (COVID-19), al ser ambas de carácter viral con numerosas características compartidas y comunes, como ser incurables y de síntomas variables y mayormente asintomáticos.

Por eso, todo lo aprendido en los 33 años de la “Iniciativa Global para la Erradicación del Polio” (GPEI, por sus siglas en inglés), liderada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), aplica en la actualidad no solo para detectar e interrumpir el avance de la presente pandemia COVID-19, sino también para mejorar el desarrollo de sus pruebas diagnósticas, medicamentos y vacunas e incluso, para obtener y difundir información sobre la gravedad de casos detectados, su transmisibilidad, propagación y tratamiento, utilizando la infraestructura GPEI.

Cabe recordar que esta rememoración anual de la poliomielitis fue establecida por la OMS a instancias de Rotary International (RI), para coincidir con la fecha del natalicio del Dr. Jonas Salk, creador, en 1955, de la primera vacuna inyectable antipoliomielítica (IPV).

Rotary International la propuso para celebrar y festejar a todos los héroes y organizaciones participantes en dicha lucha, pero específicamente para propagar y reafirmar su meta principal: erradicar la poliovirus salvaje y sus tres serotipos (PV-1, PV-2, PV-3) mundialmente, reto hecho a los rotarios del mundo, en 1985, por el Dr. Carlos Canseco G., presidente mexicano de R. I. (1984-1985).

La OMS creó GPEI en 1988 con tres socios principales: Rotary, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef, por sus siglas en inglés) y los estadounidenses Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Uscdc, por sus siglas en inglés). Hoy, cuenta, además, con el Bill & Melinda Gates Foundation (BMGF) y el Global Alliance for Vaccines & Immunization (GAVI).

Desde entonces se han invertido más de 17 mil millones de dólares en esta iniciativa público-privada, con la colaboración de 20 millones de trabajadores (entre gubernamentales y voluntarios) para vacunar mundialmente a billones de niños y niñas; se ha reducido el número de casos de poliovirus salvaje de 350 000 en 1988 a un par en lo que va de 2021 y ninguno del tipo cVDPV (inducidos por vacunas), erradicándose los serotipos PV-2 en 2015 y PV-3 mundialmente en 2019. Hoy, solo quedan dos países en el mundo con cepa salvaje PV-1, Pakistán y Afganistán, casi logrando dicha meta rotaria de erradicación total.

Desafortunadamente, en marzo de 2020, GPEI suspendió, entre otras actividades, las de detección y vacunación, para apoyar urgentemente la campaña contra COVID-19, en especial la venidera campaña de vacunación.

Para muchos vacunarse contra SRAS-CoV-2 (el virus de la COVID-19) será un salto a lo desconocido, produciendo, sin duda, oposición comunitaria, como lo fue en el caso de poliomielitis. Se podría usar la estrategia de GPEI, de convertir a la comunidad en el paladín de la campaña de inmunización, para no verla como una imposición externa que limite la cobertura de vacunaciones. Mucho se ha aprendido además sobre el tipo de vacunas utilizadas en el caso de la polio, ya sean monovalentes, bivalentes. trivalentes o pentavalentes para situaciones específicas, que igual podrían guiar el desarrollo de vacunas COVID-19 y su programa de vacunación. También, por ser la polio transmisible por vía fecal-oral, se lograron mejoras en accesibilidad de agua potable, nutrición, sistemas de alcantarillado y saneamiento de aguas fecales, etc., preparando así el camino a recorrer para detener la propagación de COVID-19. Utilicemos este previo ejemplo de Rotary y GPEI para beneficio de la humanidad.

Ex gobernador distrital de Rotary International.

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