06 de Dic de 2021

Columnistas

Esteban Huertas y el 3 de Noviembre

“Huertas solo tenía 27 años cuando se dio el 3 de Noviembre de 1903 y murió en el Hospital Santo Tomas el 7 de julio de 1943, a la edad de 67 años; […]”

Sobre la biografía de Esteban Huertas López y su papel protagónico en la Separación del Istmo el 3 de Noviembre de 1903, deseo escribir algunas palabras.

Nació en Colombia, el 28 de mayo de 1876, hijo de Fulgencio Huertas y Sagrario López; sus padres querían que fuera un cura, pero este se retiró, no quiso esa misión a los ocho años.

Entró al ejército colombiano, en 1885, de nueve años, y lo nombran Tambor del Batallón de Soacha, no estudió academia militar y, a base de experiencia, se hizo soldado. En 1888 ya era cabo, con 12 años, a los 14 años, en 1890, era sargento, cuando, a los 14 años, arribó a Panamá, donde asciende a sargento primero. En 1897 ya era capitán, en 1897 teniente coronel y en 1902, con la Guerra de los Mil Días, asciende a general, con casi 26 años.

Participó en 35 combates, en Colombia perdió la mano derecha en el Morro de Tumaco. Se casó con una panameña de Coclé, Joaquina Ponce Fierro, en enero de 1903, en mayo de ese año participa en el fusilamiento de Victoriano Lorenzo, en agosto de 1903 rechazan el tratado y le nace un hijo en octubre, a quien le puso Esteban Huertas Ponce. Su esposa era sobrina de Gil Ponce Jaén, primer magistrado de nuestra Corte. Este hijo suyo lo hizo cambiar diametralmente, de allí su postura a nuestro lado, traicionando a su patria, para sellar la independencia, cuando le tocó arrestar a los cinco generales que llegaron al Istmo desde Colón, en tren, ese 3 de Noviembre, al generalísimo Juan B. Tovar, Ángel Tovar, José N. Tovar, Ramón G. Amaya y Joaquín Caicedo.

Amador había hablado con Huertas el 1 de Noviembre, en el Hotel Central, sobre la revolución y Huertas estaba indeciso si actuaba o no, también José Agustín Arango lo abordó sobre lo que hacia la Junta Revolucionaria con Tomás Arias, Federico Boyd, Carlos Constantino Arosemena, Manuel Espinosa Batista y Ricardo Arias Feraud.

Se le dijo que contaban con el apoyo de EU y esa ayuda era muy importante. Huertas, al parecer, tomó la decisión de ordenarle a Marcos Salazar el arresto de los militares, porque un soldado de su tropa oyó que Ramón Amaya dijo que, en una rama de un árbol de Acacio, que había en Catedral, podrían ahorcar a Huertas. Eso hizo tomar la decisión de su vida y ponerse al lado de nosotros para la separación, además de su familia acá, y que se le prometió ser jefe de nuestro nuevo ejército, como en efecto se le nombró el 5 de Noviembre, cuando Colón luchaba para expulsar el Batallón de Tiradores y 474 soldados. Recuerden que Eliseo Torres quiso incendiar Colón, los “Marines” de EU ayudaron a sofocar la lucha y Eliseo fue asustado por las tropas de EU y los barcos de guerra que habían llegado de ese país.

Huertas después, siendo jefe del ejército, se peleó con Tomás Arias, el canciller de Amador, y con Nicolás Victoria Jaén, ministro de Educación, y logró que renunciaran, sus diferencias con Amador lo llevaron a enviarlo a Europa, Francia y Alemania. Se le dio una partida de 50 000 balboas para esa misión, se le recibió con honores, luego regresó al país. Se entera de que lo involucraron en un golpe de Estado contra Amador y que había escondido 500 rifles, lo acusan de querer poner como presidente a Nicanor de Obarrio, para luego ser él, Huertas, el presidente, y que quería cambiar la Constitución para poder correr en 1908 de candidato, era muy ambicioso.

Lo cierto es que fue dado de baja del ejército, se le dio después la Orden de Vasco Núñez de Balboa, tierras y le asignaron una pensión vitalicia de 500 dólares. En noviembre de 1904, Amador lo separa del cargo. Huertas le grita “viejo malagradecido” y Amador llora, las autoridades de EU lo exigen y deciden eliminar el ejército convertirlo en policía de 250 soldados.

Huertas solo tenía 27 años cuando se dio el 3 de Noviembre de 1903 y murió en el Hospital Santo Tomas el 7 de julio de 1943, a la edad de 67 años; o sea, vivió en Panamá más de 40 años después del 3 de Noviembre.

En sus memorias dijo: “NO me arrepiento de haber hecho esta República. Panamá, tú eres mi obra, que cubran mi ataúd con la Bandera Nacional”.

Él calculó que iba a ser presidente y no lo logró, mientras Belisario, al revés, no quería la separación del istmo y fue el mayor beneficiado, siendo tres veces presidente, sin haber luchado el 3 de Noviembre, resultó más favorecido.

Es posible que se enamoró de Panamá, pero no tenía otra salida, iba a ser juzgado y ejecutado en Colombia, no podía regresar, para ese fin vino el Batallón de Tiradores a reemplazar el Batallón Colombia bajo su mando.

Abogado

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