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18 de Ene de 2022

Columnistas

¿Qué demandamos los trabajadores?

[…] la demanda social urgente del pueblo panameño gira en torno al aumento, no solo del salario mínimo, sino de aumento general de salario, y la ejecución de una política de disminución, congelamiento y control de precios […]”

Permanentemente los trabajadores estamos preocupados por la situación del país, pues sobre nuestros hombros y el de nuestras familias se hace recaer gran parte del costo económico de los desmanes de la administración pública y del apetito voraz de los empresarios.

Temas como desempleo, informalidad laboral, salario, costo de vida, condiciones laborales, seguridad social, están entre las principales preocupaciones, en la medida que es marcado el deterioro de las condiciones de vida.

La realidad material revela que a diario la gente siente indefensión cuando sale de los supermercados o tiendas, ya que “pagamos más y cada vez llevamos menos productos”. ¿Qué explica esta situación? Además de la estructura oligopólica y la especulación de los empresarios al definir los precios, por el lado de los consumidores las remuneraciones salariales son extremadamente bajas. Ya hemos demostrado, ante la Comisión Nacional de Salario Mínimo, que ninguna de las 52 tasas de salario mínimo cubre el costo de la canasta básica ampliada (alimentos y otros bienes y servicios necesarios) para una familia de 4 miembros, cuyo valor monetario al mes de octubre era de 1514.27 balboas mensuales.

Las cifras oficiales, indican que 49 de cada cien personas empleadas (excluye sector público), aproximadamente medio millón de trabajadores, devengan un salario mensual de 600.00 balboas o menos, mientras que 201 176 personas empleadas devengan menos que salario mínimo.

Sobre este particular la OIT ha expresado que en Panamá “la política salarial del sector privado esta edificada sobre salarios mínimos, que sólo cubre a los trabajadores empleados en el sector formal, por tanto, la revisión y aumento de los salarios mínimos se hace indispensable, obligante”.

En lo que respecta al salario general, desde 1981 (Ley 13) no se realiza un aumento general de salario, lo que hace que la tendencia sea a que cada vez más trabajadores laboren por el mínimo salarial y que trabajadores de más años de servicios terminen siendo remunerado con el mismo nivel de quienes ingresan al campo laboral. Para los servidores públicos, que carecen de acuerdos para el ajuste salarial, el último ajuste se fijó en el 2015.

Por otro lado, el principio constitucional de que el salario o sueldo mínimo del trabajador debe cubrir las necesidades normales del trabajador y su familia, y mejorar su nivel de vida es letra muerta. Los diversos Gobiernos (CD, panameñistas, PRD) no han hecho cumplir la normativa, por el contrario, sus esfuerzos están encaminados a preservar los intereses de la clase social a la que representan: empresarios.

Mientras tanto, el poder de compra de los salarios se pierde ante la escalada inflacionista, el aumento del costo de vida, la mayor carga impositiva y el deterioro de los servicios sociales de salud, obligan a la población a tener que acudir al servicio privado.

Esta radiografía nos permite plantear que la demanda social urgente del pueblo panameño gira en torno al aumento, no solo del salario mínimo, sino de aumento general de salario, y la ejecución de una política de disminución, congelamiento y control de precios de los bienes y servicios básicos; a ello sumamos la necesidad urgente de establecer una política pública para la generación de empleo digno.

Laurentino Cortizo tiene hasta el 31 de diciembre para establecer el nuevo Decreto Ejecutivo que fija el salario mínimo. En el 2019, Cortizo no solo decretó el ajuste más bajo de la última década, sino que impuso 15 tasas de salario mínimo adicionales (De 37 a 52), sin duda, un Gobierno empresarial. Los obreros seguimos defendiendo el derecho a un salario justo que permita propender a una vida digna.

Ante el estado de pauperización de las condiciones materiales de vida del pueblo panameño, nos asiste el derecho a exigir una ruptura con el modelo económico que concentra la riqueza y los ingresos en cada vez menos personas.

Conusi-Frenadeso.

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