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20 de Ene de 2022

Columnistas

Susana entre conquistadores, indios y negros

“[…] su libro, “Personajes históricos de Panamá la Vieja, época colonial 1501 - 1671”, es el compendio de su caminar profesional y de su enfrentamiento a la vida, […]”

Este título no es tema de una película mexicana. Es el homenaje que una mujer rinde a la Historia Patria, a través de un lujoso libro de 135 páginas. Es una cátedra para nuestra juventud del nuevo milenio.

Ha llegado a mis manos como obsequio de la autora y he pensado que es propicia su circulación, en esta época en que hemos estado conmemorando el Bicentenario de nuestra independencia de España y así nos nutrimos de conocimientos de nuestro pasado.

Ella es la Dra. Susana Richa de Torrijos, en quien veo la proyección de la mujer profesional panameña. Susana, para enfrentarse a la vida, utilizó la educación recibida en la Escuela Normal Juan Demóstenes Arosemena, que la capacitó como maestra. Luchó y se graduó en la Universidad de Panamá como Licenciada en Filosofía y profesora de Español; luego, en la Universidad Complutense de Madrid se recibió como doctora en Filología.

Regresa y ejerce como profesora de Español en la Normal de Santiago y también en el legendario Liceo de Señoritas, que estuvo ubicado atrás de la Gobernación. En la Universidad Santamaría la Antigua y la Universidad de Panamá continua como catedrática en Español.

En el campo laboral de la educación recorrió varias posiciones, como supervisora Nacional de Educación y un largo camino de posiciones hasta llegar a ser ministra de Educación, el máximo galardón para una Maestra Normalista.

He hecho este inventario del currículum de doña Susana, porque, para mí, su libro, “Personajes históricos de Panamá la Vieja, época colonial 1501 - 1671”, es el compendio de su caminar profesional y de su enfrentamiento a la vida, con mucha fortaleza, espíritu de servicio y patriotismo.

Este valioso aporte histórico de la Dra. Torrijos se produce con el patrocinio de la Asamblea Nacional, en cuya imprenta se imprimió la obra. Hay que agradecer al H. D. Marcos Castillero, presidente de la Asamblea 2019-2020 / 2020-2021, quien autorizó la impresión e hizo la presentación de la obra. Así también se hace patria.

Lo que estoy haciendo al escribir estas líneas es exponer la impresión que me ha causado su libro, solo con tenerlo en mis manos. Su portada, a base de fotografías, es un compendio de lo que aconteció en esa época, allí están representados los conquistadores en Pedrarias Dávila, nuestros indígenas en Urracá y nuestros negros en Bayano, teniendo como fondo poco visible a nuestra eterna Torre de Panamá La Vieja. Es un texto que comprende parte de nuestra Historia Patria, un tanto descuidada y poco del conocimiento de nuestra juventud. Al leerla uno siente como cuando vuelve a ver una película que ha sido muy buena y la disfruta, al apreciar nuevamente sus escenas.

Este esfuerzo histórico de Susana va dirigido principalmente a nuestra juventud, la cual no se ha beneficiado por completo de nuestra historia, ya que nuestros Planes de Estudios Escolares no contemplan con detalle lo acontecido en el pasado.

Don Justo Arosemena incansablemente andaba en la búsqueda del “Ser Auténtico Panameño” y su herencia nos dejó. A mi entender, Susana aquí contribuye a esa búsqueda arosemeniana aún inconclusa. Por estas 135 páginas, Susana hace un inventario de los detalles de la conquista y colonización española en el Nuevo Mundo. El perfil de los conquistadores, instituciones, y autoridades españolas en América, los pobladores indígenas en Panamá, la esclavitud de la etnia negra. Aparece Sir Henry Morgan, quien no quemó la ciudad vieja de Panamá, solo la saqueó. Desfilan en sus páginas, pero en un estilo sencillo muy didáctico, personajes como Rodrigo de Bastidas, Martín de Enciso, Pedrarias Dávila, Pizarro y Gaspar de Espinosa, solo por mencionar los nombres de quienes alumbraron mi mente infantil de primaria en la escuela pública Justo Arosemena del arrabal santanero.

Aparecen detalles de personajes destacados como Cieza de León, Juan Bautista Antonelli, Cristóbal de Roda, Juan de Quevedo, Tomás Berlanga y Ladrón de Guevara. Lo que a mí más me apasionó en la lectura fue la aparición en el libro de personajes muy apreciados como nuestros héroes indígenas Quibián, Cémaco, Coclé, Penonomé, Burica, Chagres, Guararé, Comagre, Panquiaco, Careta, Urracá y París. Me detuve a releer a Cémaco por su actuación en defensa de lo nuestro. Aquí Susana destacó que “el nombre de Cémaco y sus luchas frontales contra los españoles son poco conocidas en Panamá, debido a que la historiografía panameña les ha consignado más realce a los conquistadores que a la población indígena”. Lo señalado por Susana es una realidad vergonzosa. Aún resuenan en mis oídos los términos machigua y chombo, los cuales han ido desapareciendo de nuestro léxico, siendo reemplazados por originarios.

La Dra. Richa va finalizando su obra destacando los líderes negros esclavos en la época colonial. surgen aquí nombres muy mencionados en nuestro acontecer nacional, tales como Felipillo, Bayano, Mozambique y Mandinga, entre otros.

Tanto personaje presentado por ella es mencionado en nuestro medio, pero poco conocido su aporte en nuestra realidad nacional, ellos van desfilando ante mis ojos, como un arcoíris que fundamenta nuestro ser auténtico panameño. Finaliza su obra, se me ocurre que lo hace como un castigo dejándolos de último, con el desfile de los piratas que asolaron nuestros mares, Drake, Morgan, Parker y Oxenham, entre otros muchos más.

Sus CONCLUSIONES léanlas ustedes, uno nunca acaba de aprender. Su bibliografía es rica como marco de referencia para quienes deseen conocer un poco más de quiénes somos, de dónde venimos y por qué somos como somos.

La capacidad de síntesis en esta obra es admirable, uno no se cansa, al contrario, se siente la necesidad de seguir leyendo.

Gracias, Susana, por tu libro, así se hace patria y se dice con orgullo: “YO SOY PANAMÁ”.

Transcripción de mi nieto Diego Alejandro.

Trabajador social retirado.