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18 de May de 2022

Columnistas

Plataforma de desarrollo actualizado para el agro

“[…] plantear un querer como recomendación es invitar a los verdaderos hombres del campo y a los técnicos, […], no se trata de despertar celos ni falta de entendimiento con los estamentos gubernamentales, […]”

¿Por qué insisto sobre la reorganización del agro en nuestro país?, por una simple y llana razón, debemos ser conscientes de dos factores importantes, el primero, que la mayoría de nuestros productores no logra erigirse a satisfacción, a pesar de los esfuerzos que ha puesto en práctica hasta hoy, año 2022.

Es la oportunidad de establecer con la rectoría del Gobierno en pleno, el gabinete que se eche al hombro el tema integral arrancando con un Consejo de Estado, como tradicionalmente se ha estilado, en el centro del país, con la finalidad de lograr establecer un sistema moderno que les permita evolucionar hacia el progreso y cómo satisfacer la demanda en su conjunto, asumiendo como principal factor a los consumidores, cuya mayor densidad se encuentra entre el pueblo de más bajos recursos.

El citado porcentaje de la población, que rebasa el 40 %, en la realidad cotidiana se le hace casi imposible proveerse para satisfacer una alimentación al menos semibalanceada que llegue a la mesa familiar.

Ironía del desempeño, ese es el volumen de consumidores que requieren el encauzamiento y asistencia para que se ejercite la relación AGRO-CONSUMIDOR, como merece un país donde sobran los “golpes de pecho” de algunos, exaltando la distinguida posición de honor como puntero en crecimiento económico y estabilidad política con marcados hitos de vacunación, seguridad nacional, educación de primer mundo, lo cual se torna utópico, por la evidente carencia de sensibilidad social que abarque la cadena alimentaria adecuada y satisfactoria que, además de la liga “gourmet”, sobresalga la que garantice nutrición adecuada para los más vulnerables.

Todos los esforzados hombres vinculados a la carreta, el balde y azadones, en su mayoría campesinos que nos enorgullecen por su exposición de sol a sol, trabajando la campiña panameña, requieren igual equiparación de asesoría desde los más desarrollados a los menos favorecidos con ideas de organización y progreso.

Hay motivos de mucho peso que merecen canalización de un alivio sustancial, dichos motivos, identificados como los más sobresalientes, son: desempleo, bajos salarios, trabajos informales, tercera y cuarta edad sin jubilación y recursos, y, PRECIOS IRRACIONALES.

Adicionalmente, se destaca un inventario mínimo que es parte de la dieta típica del panameño: arroz, plátano, frijoles, maíz, papa, cebolla, tomate, carnes y leche.

Todo lo anterior nos conduce a señalar en segundo lugar la necesidad del apoyo científico, tecnológico, financiero, cumplimiento con leyes y normas establecidas de medio ambiente, sistema inherente a plan de desarrollo y resultados en igualdad de condiciones para todos los que son, reiteramos, parte integral del sector agropecuario.

Así derivamos en recomendar la plataforma de despegue para todos los productores que conlleve básicamente las denominadas Juntas de Mercadeo Agropecuario, que, casadas con lo ya avanzado por el Ministerio de Desarrollo Agropecuario, Sistema de Cadena de Frío, Merca Panamá, Idiap, IMA y otros que oportunamente regidos bajo el paraguas del GABINETE PRESIDENCIAL conformen el orden y ruta hacia el progreso.

No se trata de un tema de desconocimiento o señalamientos de ausencia de políticas gubernamentales puestas en práctica, pero si enfatizamos la deficiencia de las mismas y falta de seguimiento para darse por enterados, si han sido coherentes en su funcionamiento o no, cuánta eficiencia requiere la exploración de cada rubro, de que adolecen desde las juntas de mercadeo agropecuario y cooperativas de servicios múltiples que coadyuven el éxito de importación de insumos y provisión de los mismos con mayor facilidad y costos ponderables, que son razones de peso para la implementación de asesorías, fiscalización, políticas técnicas de avanzada. Ya la recolección de datos y devolución de la “pelota caliente”, como la famosa herramienta financiera por demás equivocada, denominada como “factoring”, para pagos a favor de los productores, que, al menos, el Estado debió asumir costos de manejo e intereses, que al fin y al cabo genera golpe de rebote para el consumidor.

El tiempo apremia, llegó el último “Time” para un sistema acorde con el fin de llevar el agro a la línea de partida con costos de producción más bajos, siembra y cosecha con cuotas y los razonables sostenibles precios de venta cónsonos con la realidad.

Todos los rubros pueden ser orientados al éxito y oferta constante con razonables y controladas fluctuaciones que afecten lo menos posible a los consumidores que no dependen de ingresos variables, sino fijos.

Reitero que plantear un querer como recomendación es invitar a los verdaderos hombres del campo y a los técnicos, cuyo verdadero interés y proactividad, con calidad de aporte a la sostenibilidad y progreso, no se trata de despertar celos ni falta de entendimiento con los estamentos gubernamentales, finalmente querer lo mejor para nuestro país es mi derecho.

Ingeniero, político.