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25 de May de 2022

Columnistas

Cerco informativo a escala mundial y local

“Surge la necesidad de replantear otras formas y contenidos de la comunicación alternativa, [...], que garanticen el tener derecho a toda la información [...]”

En nuestros días, el derecho a la información es un derecho fundamental, consagrado en la Declaración Universal de los Derechos Humanos en sus artículos 18 y 19.

La Corte Interamericana de Derechos Humanos ha expresado que la libertad de expresión posee dos dimensiones, por un lado, “que nadie sea arbitrariamente menoscabado o impedido de manifestar su propio pensamiento” (derecho individual); por otro lado, un derecho colectivo a recibir cualquier información y a conocer la expresión del pensamiento ajeno”. En otras palabras, para el ciudadano de a pie tiene tanta importancia el conocimiento de la opinión ajena o de la información de que disponen otros como el derecho a difundir la propia.

Este derecho a la información ha sido coartado bajo el neoliberalismo, quien ha pretendido imponer una visión universalista y lineal del pensamiento de las relaciones internacionales y del orden mundial. En este contexto de profunda crisis mundial del pensamiento, la ideología y el modelo económico neoliberal, un grupo o clase social experimenta la “urgente” necesidad de promover o justificar su dominación sobre otros grupos o clases. El pensamiento dominante de los países de centros del capitalismo mundial siempre se ha organizado en torno a un núcleo constante de concepciones e ideas básicas que se ostentan y expresan como un modelo económico y político absoluto y el mejor y en donde, además, las sociedades y naciones del planeta han de seguirlo y aplicarlo sin más expectativas de cambio.

En medio del actual conflicto Ucrania-Rusia se ha vertido mucha información sesgada y falsa. La confrontación se ha extendido de forma extrema al plano comunicacional, donde las nuevas formas tecnológicas de comunicación (redes) han impuesto de forma tajante la censura. Igualmente, se vetan las emisiones de Russia Today (cadena televisiva) y Sputnik (agencia de noticias), ambos medios de comunicación, por parte de la Comisión Europea. Se trata de la Europa que dice defender la libertad. En América, se impone, como ya venía sucediendo, retransmisión de información vertida por cadenas “oficiales” como CNN, siendo Estados Unidos el que impone la matriz informativa, a pesar de ser el que más intervenciones e invasiones ha provocado.

En el actual escenario, ha sido evidente el bloqueo de la comunicación para escuchar una sola versión de los hechos, imponen un cerco mundial.

Frente al actual conflicto, desde Conusi, abogamos por el cese al cerco comunicacional que se impone en el mundo y en Panamá. En defensa de la humanidad, abogamos por la paz mundial y la solución negociada de los conflictos.

En el plano nacional, la Constitución establece que el derecho a la información será garantizado por el Estado; sin embargo, este es un derecho que no se cumple, el cerco informativo a los movimientos sociales panameños es evidente y creciente, no solo en la posición frente al contexto internacional, sino y sobre todo en el local. Es el caso de las cuentas de Frenadeso, que han sido en diversas ocasiones cerradas, por poner en el tapete esa otra información, esa otra propuesta, ese otro pensamiento, un pensamiento crítico, por poner en el escenario la voz de los humildes a los que se les niega el derecho a expresar su visión.

Finalmente, en el caso de Panamá, no solo enfrentamos la lectura hegemónica del poder económico, sino también la ausencia de real periodismo investigativo, salvo contados casos, la ignorancia de algunos presentadores de noticias y programas de televisión y radio.

Las élites de las redes sociales deben respetar la libertad de expresión, porque la misma es parte de los derechos humanos. Conusi rechaza el bloqueo contra los medios alternativos de comunicación social en nuestro país.

Surge la necesidad de replantear otras formas y contenidos de la comunicación alternativa, de construir otros paradigmas plurales e incluyentes, que garanticen el tener derecho a toda la información de las diversas fuentes y el derecho a poder emitir y divulgar nuestro propio pensamiento.

Conusi-Frenadeso.