25 de Sep de 2022

Columnistas

Ojalá no sea un decano más

El próximo mes de octubre la Facultad de Comunicación Social de la Universidad de Panamá tendrá un nuevo decano, en esta oportunidad la responsabilidad recae en el profesor Edgardo Murgas.

El próximo mes de octubre la Facultad de Comunicación Social de la Universidad de Panamá tendrá un nuevo decano, en esta oportunidad la responsabilidad recae en el profesor Edgardo Murgas. Tendrá un trabajo fuerte que realizar porque en los últimos años esta unidad académica viene navegando por aguas barrosas y es poco el crecimiento que ha experimentado.

Podría decirse que esta facultad se quedó en el tiempo y la distancia, pues hasta ahora, en los últimos veinte años, sólo tres maestrías ha ofertado: Maestría en Producción, Dirección Televisiva y Cinematográfica; Maestría en Publicidad Estratégica y Creativa y Maestría en Periodismo Digital. Esta última ya huele a ron añejo.

Pareciera que en esta unidad académica se olvidaron que los postgrados constituyen una de las mejores formas que tiene un egresado de destacar y agregar valor a su currículo. A través de ellas se obtienen mayores conocimientos en diferentes áreas de estudios lo que conlleva a un mejor desempeño en las labores. Además, generan líderes competentes enfocados en la investigación, el desarrollo y los avances tecnológicos y científicos.

Por ejemplo, en Periodismo, que es nuestra área, qué ridículo es tener desde hace rato la misma maestría en Periodismo Digital, cuando existe también otras áreas de conocimiento como Maestría Internacional en Comunicación y Periodismo Digital; Maestría en Periodismo Multimedia; Maestría en Periodismo Digital Online y Maestría en Periodismo Digital y Redes Sociales y muchas más. Entre otros soportes del periodismo tenemos las ya clásicas: Maestría en Periodismo; Maestría en Periodismo y Comunicación Deportiva; Maestría en Periodismo Judicial y Político, etc.

Estas que se mencionan son para Periodismo, tal vez la principal escuela de la facultad por asuntos históricos. Para las otras cuatro escuelas también hay cualquier cantidad de ofertas de postgrados, diplomados, y seminarios que no sólo beneficiarán a egresados, sino que le darán prestancia y pertinencia a la facultad. Hoy empresas relevantes del mundo privilegian la contratación de empleados que han realizado maestrías por sus razonamientos críticos y habilidad para resolver complejos problemas de manera sencilla.

Pero no todo es malo en la Facultad de Comunicación Social, hay que ponderar que después de tanto tiempo al fin tiene un doctorado en Ciencias de la Comunicación Social. Un aplauso y ojalá vengan otros más.

Pero nuestra facultad no sólo cojea por falta de postgrados, los pénsum académicos o planes de estudios de sus diferentes escuelas están desfasados y deben especializarse y renovarse constantemente con ideas actuales y creadoras para estar al día en cuanto a prácticas y conocimientos.

Las sociedades van cambiando continuamente, por ende, todos los sistemas, incluyendo al educativo, también. Los profesionales deben amoldarse a la realidad actual, conociendo los nuevos desafíos y elaborando diseños innovadores.

Otro problema injustificable que enfrenta la Facultad de Comunicación Social es la falta de una televisora, emisora y periódico al servicio solamente de los estudiantes. Irónico es que donde se enseñe periodismo no haya donde poner en práctica lo aprendido en las aulas de clases.

Profesor Edgardo Murgas, en nuestra facultad hay que hacer muchos cambios, pero estos no los vea como una pesadilla sino como una oportunidad de futuro. Tal vez su condición de periodista ayude mucho a darle el prestigio que merece. Es de esperar que su trayectoria no sea la de un decano más.

Docente universitario