06 de Dic de 2022

Columnistas

Vergüenza para la oligarquía: El presupuesto nacional de Panamá, 2023

La pobreza en Panamá y la pobreza multidimensional, afectan a un millón de personas (1 de cada 5 panameños), la mitad de ellos, padece hambre y pobreza extrema en Panamá.

La pobreza en Panamá y la pobreza multidimensional, afectan a un millón de personas (1 de cada 5 panameños), la mitad de ellos, padece hambre y pobreza extrema en Panamá. A pesar de que la República de Panamá ha tenido un crecimiento económico de 6.5% en la última, década ha ido el más alto en América Latina, en este país existe una marcada desigualdad social que también es la más alta en América latina. (Beluche, 2018)

En Panamá existe una pequeña oligarquía de poco más de 100 familias que controlan los servicios, el gobierno y la economía. Esta pequeña oligarquía, al controlar el gobierno, perpetúa la corrupción gubernamental, proviniendo sus fortunas de la corrupción en la administración del dinero público.

La pobreza en Panamá y la pobreza multidimensional, afectan a un millón de personas (1 de cada 5 panameños), la mitad de ellos, padece hambre y pobreza extrema en Panamá. Panamá es el sexto país del planeta con mayor desigualdad. 1 de cada 5 panameños vive en pobreza y pobreza multidimensional.

El presupuesto de Panamá para 2023 presentados por el Gobierno, es un 6,4% mayor que el del año 2022. El mismo asciende a $27.162,9 y representa un aumento de 6.4% o $1,628.0 millones con relación al presupuesto de cierre estimado del 2022.

Este dinero es suficiente para cubrir todas las necesidades de una población de 4,5 millones de personas. Pero esto no es posible en Panamá debido a la inmensa desigualdad que existe en esta sociedad. La distribución de ingresos en Panamá se caracteriza por un grado de desigualdad que está entre más altos en América Latina y el mundo.

Con un presupuesto tan alto, si lo relacionamos a la población que existe en Panamá de 4.5 millones de personas, la partida del dinero para la educación es ínfima, siendo la misma, junto a la salud y la seguridad, las de más alta necesidad en una sociedad.

El coeficiente de Gini de desigualdad es alto en América Latina y el mundo. El coeficiente de Gini de desigualdad en 1997 se estimó en 0.60, identificando así a Panamá conjuntamente con Brasil como los países con la peor distribución de ingreso en América Latina. El ingreso promedio por habitante en Panamá está por encima del nivel en la mayoría de los países latinoamericanos. (El coeficiente de Gini se utiliza sobre todo para medir la desigualdad en los ingresos, también puede utilizarse para medir la desigualdad en la riqueza. Este uso requiere que nadie disponga de una riqueza neta negativa).

No obstante, por el alto grado de desigualdad persiste una pobreza profunda, afectando a 42 por ciento de la población panameña en 19977 el más alto en América Latina y uno de los más altos del mundo. El coeficiente de Gini de desigualdad en 1997 se estimó en 0.60, identificando asía Panamá conjuntamente con Brasil como los países con la peor distribución de ingreso. (En América Latina. El ingreso promedio por habitante en Panamá está por encima del nivel de la mayoría de los países latinoamericanos. No obstante, por el alto grado de desigualdad persiste una pobreza profunda, afectando a 42 por ciento de la población panameña en 1977. Karl-Dieter Hoffmann, 2021).

La exigua partida que se asigna del presupuesto nacional a la educación es la responsable de que la misma sea una de las peores del Mundo.

La oligarquía de Panamá tiene que sentir vergüenza por estas grave situación.

Analista Geopolítico