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- 08/04/2012 02:00
Centralismo, un discurso agotado
En Panamá, 109 años de gobierno centralista no han resuelto el problema de nuestras comunidades, el centralismo es un sistema agotado cuyo discurso perdió vigencia para dar paso a la lucha por la descentralización, el cual es un proceso lento y tortuoso que he catalogado como un parto demasiado difícil.
Fuimos el primer municipio que se fundó en tierra firme con Santa María la Antigua del Darién; sin embargo, después de 500 años de historia somos uno de los países más atrasados en descentralización de la región latinoamericana.
Hemos venido dando tumbos, un paso para adelante, cuando se aprueba la Ley de Descentralización en el año 2009, y un paso para atrás cuando ese mismo año la nueva Asamblea Nacional suspende dicha Ley por el término de cinco años.
Basta un ejemplo para entender la situación panameña, somos uno de los dos países latinoamericanos (Panamá y Haití), y posiblemente del mundo, que aún mantiene la entidad encargada de la Planificación Urbana y Territorial dentro de las estructuras del gobierno central y no en los municipios, donde debería estar y donde lo tienen todos los países desarrollados y en vías de desarrollo.
Para nosotros es peor aún, pues, nuestra Constitución Política en su artículo 233 establece que a los municipios, entre otras cosas, les corresponde: ordenar el desarrollo de su territorio, lo que significa que es facultad exclusiva de estos todo lo referente al ordenamiento territorial y urbanístico de su circunscripción, pero la Ley 6 de 1 de febrero de 2006, en su artículo 6, en flagrante violación a la Constitución, establece como una autoridad urbanística, además de los municipios, al Ministerio de Vivienda, y le da facultades en el campo del ordenamiento territorial para el desarrollo urbano. Además, el decreto 23 de 16 de mayo de 2007, que reglamenta la Ley 6, no sólo ordena que cada municipio tenga su oficina de Planificación Territorial, que es lo correcto, sino que comparte las facultades con el Ministerio de Vivienda.
Pero las cosas no terminan allí, con la Ley que reorganiza el Ministerio de Vivienda, se le quitan las pocas facultades de ordenamiento territorial que la Ley 6 le había dado a los municipios, adscribiéndole todas estas facultades al Ministerio de Vivienda. Así las cosas, somos del criterio que deben revisarse estas leyes y dar a los municipios una verdadera autonomía en el ordenamiento territorial y urbanístico de sus territorios.
Por otro lado, el afán de concentración de poder ha ido cercando económicamente a los municipios, quitándoles facultades y aislándolos para tratar así de ejercer un control político sobre ellos.
Hemos olvidado que la Patria nació en los municipios, que fue el Honorable Consejo Municipal de Panamá el que redactó y suscribió el Acta de Independencia, que la nación nace de su célula más pequeña.
Para nosotros retomar la ruta de la descentralización es la única fórmula para lograr el desarrollo del país.
ABOGADO, EXALCALDE Y EXPRESIDENTE DE LA ASOCIACIÓN DE MUNICIPIOS DE PANAMÁ.