• 17/06/2009 02:00

Petaquilla: cabildo y apoyo universitario

Luego de la represión del 26 de mayo al plantón que por 17 días mantuvieron las comunidades para evitar el acceso de las empresas minera...

Luego de la represión del 26 de mayo al plantón que por 17 días mantuvieron las comunidades para evitar el acceso de las empresas mineras a sus instalaciones, el Comité pro Cierre de Mina Petaquilla decidió realizar un Cabildo Abierto, Asamblea Comunal o Consulta Ciudadana, el pasado domingo 7 de junio en la Casa del Pueblo de Coclesito.

Luego de escuchar a representantes y organizaciones de apoyo, se propusieron diversas acciones a seguir para continuar la lucha de No Violencia Activa (NOVA) contra los proyectos a cielo abierto, inconsultos, peligrosos, ilegales e inconstitucionales de Petaquilla Gold e Inmet Mining, aprobándose llevar la problemática ante el Consejo General Universitario que se realizaría al día siguiente.

Los dirigentes José del Carmen Yángüez, agricultor, y Tomás Garay, representante del Movimiento Rey Quibién, expusieron un rosario de quejas y explicaron cómo la actividad minera supone una violación grave de los derechos de los asentamientos humanos, a la vez que una destrucción ilegal del Corredor Biológico Mesoamericano.

Ya antes la Universidad de Panamá hubo iniciado una investigación en torno a la contaminación de las aguas que fue interrumpida, entre otras razones, por la acción agresiva de Petaquilla Gold. Ahora la Universidad en su conjunto compromete sus recursos humanos y otros equipos y elementos para desentrañar factores complejos que impactan de manera negativa en las comunidades aledañas, resaltando de esta manera el rol para el cual la Universidad fue creada hace 74 años por Harmodio Arias Madrid y Octavio Méndez Pereira: ser faro y conciencia crítica de la Nación. Las comunidades colonenses, coclesanas y veragüenses —en extremo pobres, inaccesibles y desarticuladas— no pueden esperar menos de la Universidad, que por sobradas razones es la Universidad del pueblo.

La Universidad de Panamá ha sido importante factor de solución de grandes problemas nacionales. Citamos su accionar durante el debate de los llamados anteproyectos Robles-Johnson, cuando, desde la Escuela de Servicio Diplomático y Consular, se hicieron señalamientos certeros en torno a su inconveniencia para el país y cuando nuestra primera Casa de Estudios instauró una Comisión que estudió dichos anteproyectos en 1967 y decidió su rechazo. El ejemplo universitario repercutió en la sociedad y fue solo entonces cuando el Colegio de Abogados integró una comisión de juristas notables que, haciendo lo propio, llegó a las mismas conclusiones que la Casa de Méndez Pereira. Al acoger en su seno las aspiraciones de las comunidades de Petaquilla, el rector, Dr. Gustavo García de Paredes, retoma de manera oportuna una tradición patriótica y nacionalista de la Universidad de Panamá y, ante el gesto solidario, las comunidades de Petaquilla no pueden sino expresar su más profunda complacencia.

Panamá no debe tolerar la destrucción de nuestros recursos naturales ni seguir comprometido en un desarrollo insostenible que le priva de futuro a su pueblo. Panamá no puede permitir que empresas nacionales y extranjeras envenenen nuestras aguas, impidiéndoles su acceso a las poblaciones que la requieren como inalienable condición de vida. Panamá no puede aceptar que el afán de lucro prive sobre la vigencia de nuestras leyes y nuestra Constitución ni que volvamos a los días ingenuos de la Patria Boba. ¡Basta de mentiras!

-El autor es presidente de Serpaj-Panamá.julioyao@gmail.com

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