• 11/01/2026 00:00

Ataque de Trump a Venezuela: plan a nivel global

“Lo sorprendente es que los objetivos de la agresión imperialista de Teddy Roosevelt en 1904 —China, Venezuela, Cuba y Panamá— son algunos de los mismos objetivos de Washington hoy”. Se informó erróneamente que el corolario Trump a la Doctrina Monroe es el número 2, cuando realmente es el número tres. En 1880 se añadió un primer corolario a la Doctrina Monroe, del presidente Rutherford Hayes, que estimaba el Caribe y Centroamérica como parte de la esfera de influencia exclusiva de EE.UU., quien añadió que, para evitar la injerencia de imperialismos europeos en América, su nación debía ejercer el control exclusivo de cualquier canal interoceánico que se construyese.

El Corolario Roosevelt fue dado a conocer en 1904, por el presidente Theodore Roosevelt, Premio Nobel de la Paz, 1906, a raíz del bloqueo naval que sufrió Venezuela entre 1902 y 1903, por parte de los imperios británico, alemán y el Reino de Italia, exigiendo el pago inmediato de deudas contraídas por el Gobierno del presidente de la nación suramericana. Corolario Rutherford Hayes.

En este escenario es preciso tener en cuenta también la absurda tesis de El Destino Manifiesto (1845), expresada por el columnista John L. Sullivan en la que recalcaba la misión divina de los EE.UU. de propagar su sistema de democracia, federalismo y libertad personal, así como también promover el pensamiento de su nación en rápido crecimiento, que consistía en tomar posesión de todo el continente hispanoamericano.

Las alusiones del Destino Manifiesto a decretos divinos, superioridad racial, excelencia del modelo político y necesidad de un espacio más amplio fueron retomados por completo en el siglo XX, cuando Theodore Roosevelt justificaba, en 1904, el haber cercenado el territorio colombiano y tomado a Panamá para la construcción del Canal.

En nuestro país es cruda realidad la vigencia de esa nefasta doctrina, de sus corolarios y del concepto de destino manifiesto, ya que son 180 años de criminal intervencionismo (1846-2026), que ratifica el certero pronóstico hecho por Bolívar, sobre el expansionismo enfermizo y brutal del imperio hegemónico. “Lo sorprendente es que los objetivos de la agresión imperialista de Teddy Roosevelt en 1904 —China, Venezuela, Cuba y Panamá— son algunos de los mismos objetivos de Washington hoy”.

Importa destacar que agentes del ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) asesinaron a Renee Nicole Good en Minneapolis. La administración Trump es responsable. Mientras manifestantes se congregaron en todo el país esa noche para denunciar la muerte de Good, es evidente que la clase trabajadora y los movimientos sociales deben unirse para luchar contra el ICE y el imperialismo. Es necesario tener presente también, que el sábado 18 de octubre, 2025, unos siete millones de estadounidenses salieron a las calles para rechazar lo que perciben como el desmantelamiento de la democracia norteamericana por parte de la administración de Trump, mediante protestas pacíficas y plurales bajo el lema “No Kings”.

Por lo tanto, el panorama petrolero en Venezuela es mucho más complejo de lo que sospecha la banda de Trump 2.0. Claro que, en el futuro, podríamos llegar a una situación en la que el virrey de Venezuela, el gusano Marco Rubio, corte el flujo de petróleo de Caracas a Shanghái.

Bueno, considerando la “experiencia” estratégica de Rubio, mejor empezar a organizar batallones de abogados de inmediato.

El Destino Manifiesto (1845)

John L. O’Sullivan fue un influyente columnista que se le recuerda por su frase: “El Destino Manifiesto”, en la que recalca la misión divina de los EE.UU. de propagar su sistema de democracia, federalismo y libertad personal, así como también promover el pensamiento de su nación en rápido crecimiento, que consistía en tomar posesión de todo el continente hispanoamericano.

Las alusiones del Destino Manifiesto a decretos divinos, superioridad racial, excelencia del modelo político y necesidad de un espacio más amplio fueron retomados por completo en el siglo XX, cuando Theodore Roosevelt justificaba, en 1904, el haber cercenado el territorio colombiano y tomado a Panamá para la construcción del Canal.

En nuestro país es cruda realidad la vigencia de esa nefasta doctrina, de sus corolarios y del concepto de destino manifiesto, ya que son 180 años de criminal intervencionismo (1846-2026), que ratifica el certero pronóstico hecho por Bolívar, sobre el expansionismo enfermizo y brutal del imperio hegemónico, verdad ofensiva vigente, por la abierta complicidad de lacayos del patio, en el período 1990-2026.

Un fraternal saludo para lectores y contactos inteligentes, con nuestra consigna de lucha progresista: ¡Adelante, siempre adelante!

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