• 05/04/2017 02:00

Calamidades en crecimiento

Ssupuestamente para renovar los poderes, dicen que sí cumplirán con las más apremiantes necesidades del pueblo.

La tan aclamada democracia en nuestro país, proclamada sin recato alguno por muchos, sin pretender referirme a sector alguno, pues lo más lamentable es que ese engaño repetido aflora persistentemente como una grabación en los labios del ciudadano de a pie, cuando teme que las crisis políticas que se presentan en otras latitudes sutilmente estallen en nuestro país y nos miremos en ese mismo espejo y bajo esas mismas circunstancias. Vivimos con mucha conformidad bajo el régimen político que nos rige porque la demagogia descarada de gobiernistas y oposicionistas, siempre apegados a sus propios intereses, los primeros se aferran y atornillan sus sillones para mantenerse en el poder por encima de su carencia de aceptación y los otros tras un nuevo sufragio, supuestamente para renovar los poderes, dicen que sí cumplirán con las más apremiantes necesidades del pueblo.

Esa promesa no se cumplió bajo el régimen de Ricardo Martinelli y mucho menos bajo el actual Gobierno, creo que alguien con suficiente imparcialidad se atreverá a meter la mano en el fuego para afirmar que no existen desaciertos graves, pero en algún momento aflorarán al final de su mandato y muchos serán los ingenuos que quedarán sorprendidos y desencantados.

Allí están en los tribunales de justicia todos los actos de corrupción que se cometieron durante el Gobierno de Martinelli en que aparecen comprometidos con los mismos un número considerable de sus conmilitones. Debo decir con objetividad que el electorado no se equivocó cuando mayoritariamente votó en las urnas en favor de la candidatura presidencial de Juan Carlos Varela. Al unísono era una decisión necesaria para conocer los tantos delitos en que había incurrido el régimen anterior, porque de haberse impuesto el mismo régimen, de Cambio Democrático (CD), estoy más que seguro de que ninguno de sus carilimpios hubiera ido a parar a la cárcel, aun cuando, no pocas veces, la mano del que administra justicia frente a algunas cataduras ante los delitos por las cuales son investigados esos altos exfuncionarios, es evidente a quiénes se les aplican medidas cautelares condescendiente.

Pero la pregunta que me hago es, si realmente estamos bajo una democracia ¿por qué existen tantas escuelas en estado calamitoso, por no decir ruinoso, en franca inseguridad contra alumnos y los que imparten enseñanzas?, de lo cual no se me escapa decir que no apunta hacia tiempos más acordes con los adelantos científicos a los mismos niveles de desarrollo de otros países.

¿Qué decir de la Salud Pública?, sencillamente es un desastre. La preventiva es un mito. La mortalidad se adelanta por falta de medicamentos y por ser retardataria la prestación médica. Se dan largas en las intervenciones quirúrgicas por falta de insumos o por lo inadecuado de las salas, sin omitir el alto costo de la vida, golpeando los bolsillos, pero a los actuales gobernantes les importa un comino con esto y otros problemas notorios, y lo que es peor, nadie cuenta con un país seguro, excepto los que están a distancia y bien protegidos.

ABOGADO Y PERIODISTA.

Lo Nuevo