• 27/03/2010 01:00

Capitalismo socializante

La corriente neoliberal para sostener el sistema propone auxiliar a los más pobres para que se sostengan con su pobreza dentro del siste...

La corriente neoliberal para sostener el sistema propone auxiliar a los más pobres para que se sostengan con su pobreza dentro del sistema. Se habla de liberalismo social, aspirando crear más producción en lo económico y más justo en lo social, esto es más humano y solidario. Pero tradicionalmente el capital se ha comportado como capitalismo salvaje, explotando a los países, trabajadores y consumidores; utilizando la tecnología y el mercado; controlando con gran éxito todo el sistema solo en su beneficio que concluye en inmensas fortunas.

El dios Mercurio lo era a su vez de los comerciantes y los ladrones. Se valen de la publicidad, la política, los militares, de dictadores y demócratas, pero siempre han dominado al mundo con la meta de la ganancia económica. Cuando se plantea como política de Estado la distribución social, queda menos para reinversión financiera y menos crecimiento monetario, pero al fin se invierte más en mejorar los índices de desarrollo humano, lo que nos beneficia a todos.

El mundo inicialmente pudo ser muy social y culturas elementales aún lo son, pero llevamos varios milenios de autoridad capitalista y existen grandes corporaciones y multimillonarias, pero también existen millones de pobres. El argumento de que hay que producir para distribuir la riqueza es válido. Pero la experiencia dice que el sistema debe ser dirigido por la sociedad y para la sociedad prioritariamente. Pero tiene que darse en una sociedad justa, culta, educada, realista, organizada y fuerte psicosocialmente. Es decir, que tenga la altura, sabiduría, justicia y equidad para permitir a todos el trabajo de producción, sin riegos ni autoritarismos que coarten la sagrada libertad, pero para lograr una igualdad social.

Todo esto parecerá tan utópico o más que el cristianismo. Pero no se puede negar que es una meta que daría solución a los problemas, que el mundo capitalista ni el socialista han resuelto. Hoy, en la práctica, las elecciones son un manejo capitalista de la sociedad. La economía que se mueve por la ganancia debería más bien hacerlo para crear trabajo y bajos costos y precios, por lo menos a los artículos de primera necesidad. En la práctica lo único que ha funcionado es la regulación de precios, lo cual está permitido por los convenios con la OMC. El supuesto riesgo del contrabando es otro delito que también debe eliminarse. Si los adinerados asumieran el pago de todos los costos sociales, los pobres no deberían pagar ningún tipo de impuestos.

Todos aceptamos que la familia es el núcleo de desarrollo humano. Pero existe un saboteo a la familia: a su tiempo y su formación. La calidad del tiempo familiar se va en transporte, TV, cantina y entretención. No existen programas sociales efectivos para enseñar a los jóvenes a ser buenos padres, formadores de buenos hijos; y siendo tan extenso el problema hay que utilizar una vía igualmente extensa, que son los medios masivos de comunicación. Esta es una forma revolucionaria moderna y humanista de participación efectiva de la tecnología capitalista en dar grandes soluciones. Esta idea no es original, inclusive hay una organización latinoamericana a la que Panamá pertenece que tiene este objetivo.

El proyecto Escuela de Padres existe, pero no funciona. Una social regulación (no estatal) de la TV sería un paso positivo para que el capital contribuyera al desarrollo social orientando a la familia y aumentando su sintonía. El desarrollo de la mujer es loable y efectivo, pero esa eficiencia le ha restado dedicación vivencial directa a su función prioritaria social y biológica de ser madre-educadora. Deberían las madres disponer de mayor tiempo para cuidar a sus hijos, especialmente a los menores de un año y recibir mayor dedicación de los padres en la atención de los hijos, y aquí también debería colaborar el capital privado con sus trabajadores(as). Una familia educadora es la forma más efectiva y económica de eliminar la delincuencia juvenil. La escuela debe ser el complemento de formación y coordinación con la familia, además de su objetivo de instrucción, también misión muy importante de desarrollo humano. Pero es la familia funcional la que nos dará paz, seguridad, felicidad y progreso en un Panamá Mejor.

*Médico y ex ministro de Estado.grollap@cableonda.net

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