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- 23/02/2019 01:00
¿Debate o conversatorio?
Arrancó la contienda electoral, violando la veda, pues, según las normas que rigen las próximas elecciones, ningún candidato puede hacer proselitismo político, pero el Tribunal Electoral aprobó hacer debates antes de la fecha del 4 de marzo, que es el inicio formal. Pero estamos en Panamá y en Macondo pasa de esto y mucho más.
Las expectativas estaban, especialmente en candidatos nuevos, las caras nuevas de esta campaña, que vendrían a ser Saúl Méndez y Ricardo Lombana. De los otros ya tenemos promesas o los hemos visto en acción en el Hemiciclo legislativo, como lo es Cortizo, Blando, Gómez y Ameglio. Roux su protagonismo ha sido a nivel interno del CD, ya que el paso por el Ejecutivo fue un tanto fugaz, sin estelas que dejaran huellas.
Saúl sorprendió, de salida se vistió como si viniese de la oligarquía criolla, dejó ese miedo a enfundarse el uniforme de ejecutivo y dejar el casco, las botas y las camisillas guindado. Fue moderado, lució pausado y tranquilo, frente a la anterior experiencia que tuvo el FAD con Genero López. Incluso fiel a su discurso de izquierda, lanzó propuestas como que no se va a importar nada del agro. En definitiva, fue una versión mejorada que arranca comentarios positivos entre la gente pensante, aun cuando no voten por él al final.
Lombana, quizás por lo novato en estos certámenes, antes no ha sido candidato a ningún cargo público de elección popular, se presentó como alternativa joven, con mucho brío en su combate a la corrupción y atacando, mucho, por cierto, que dejaba pasar el tiempo para definir y desarrollar propuestas y cómo lo haría. Por momentos, el reloj su peor enemigo, le dio oportunidad al existir segundas preguntas sobre las preguntas anteriores. En definitiva, esperamos más de él, pero como primer ‘round' tiene un voto de confianza, pero debe mejor, si quiere entrar en la pelea.
Ameglio y Gómez, por momentos se perdieron del escenario de intercambio de ideas, quizás por el protagonismo de cuál de los tres independientes resaltaba más, como que entre ellos no se atacaron, pero tampoco lograron un golpe de salón que dejara algo para recordar de su participación. Rómulo por su parte muy encasillado, estático y sin la seguridad que se debe reflejar, por lo menos dejó una propuesta, que, aunque fue rechazada por los presentes, fue la que más comentario ha tenido, con el tema de las facturas de las medicinas y su reembolso. Bastante demagógica, pero en estos eventos la gente recuerda situaciones y ese es un punto a su favor, por lo demás equivoca su visión de reforma constitucional, que se quiere.
Blandón, quiso decir mucho en tan poco tiempo, que quedó que no dijo nada. Demasiadas ideas, experiencias y capacidad se le acumularon en un formato donde el tiempo no da margen, para tirarse flores. No fue a lo concreto y aunque busco al adversario a batir, fue ignorado en la primera y luego en la segunda, que debió aprovechar más en centrarse en una sola propuesta que pudiese desarrollar. Muchos esperaban más que escuchar sobre la gestión en Alcaldía, cuando se está aspirando es a la Presidencia. Conoce los temas, pero le faltó explicar.
Con el turno de Cortizo, vi al inicio a un hombre con pinta de nervios de acero, pero a la vez frágil como una gelatina. Buscó mantener la lejanía de sus adversarios, como el que sabe que está en la posición que tiene más para perder que ganar y no quiso tomarse riesgos en señalamientos directos y serios que se le hicieron. Incluso se atrevió a dar órdenes a la Caja de Seguro Social para que implementaran un programa de logística, que está siendo cuestionado por la Contraloría y sobre el cual pesaban auditorías. Ahí se le fue la mano en pollo y debe entender además que uno de los problemas de la CSS es precisamente la injerencia del Ejecutivo en ella. La frase lapidaria que Nito Cortizo decide quién sube con él al ring, cuidado se le convierte en un bumerán, porque seguro mató a confianza en política, de ejemplos tiene a Navarro y Mimito.
En definitiva, para mí salen como entraron, ninguno aprovechó esa vitrina nacional que da ese tipo de conversatorios, que es lo que fue al final, ya que no hubo ese cruce de ideas ni ese cuestionamiento respetuoso sobre las ejecutorias públicas y privadas de cada candidato. Si las encuestas serias tenían algunos números, muy poco se movieron, quizás los que pueden haber rescatado algo, serían Saúl por su presencia y cordura escénica y Lombana por su mensaje directo a temas de corrupción que tanto se han señalado.
Así veo las cosas y así las cuento.
ABOGADO