• 13/01/2015 01:01

Dizque civilizados

Pero la historia se repite en espiral, como han dicho

Recuerdo la década de los sesenta cuándo se nos sembró el terror a una guerra nuclear, vivimos las amenazas y un Barry Goldwater en USA, la crisis de los misiles en Cuba y la potencial destrucción del mundo conocido con una guerra nuclear. En esas décadas el temor siempre se centro en una guerra entre USA y la URSS, con una China creciendo a la sombra de las dos grandes potencias. Los finales del siglo 20 vieron la caída del muro de Berlín, el fin de la URSS y lo que parecía como el triunfo del capitalismo del oeste. Todo indicaba que estábamos en los umbrales de la verdadera paz mundial donde todos éramos pueblos civilizados. Pero, ¿eramos?

Pero la historia se repite en espiral, como han dicho. Lejos de civilizados, volvimos lentamente a la época de las guerras religiosas, donde por fe matábamos a sarracenos, donde o te convertías o morías, donde se pasó por cruzadas y otras guerras todas bajo el manto religioso.

Hoy no somos los cristianos matando infieles, son musulmanes matando cristianos. Cierto que no son todos los musulmanes, solo los fanáticos extremistas. Pero cuando vemos, en pleno siglo 21, como los palestinos de Hamas no aceptan convivir con los israelita y hablan de exterminarlos, cuando vemos los atentados terroristas de Al Queda, cuando vemos los sanguinarios de ISIS decapitando y filmando víctimas, crucificando niños, cuando vemos en África a un terrorista secuestrando mujeres y niños, las masacres en Nigeria, tenemos que forzosamente reflexionar.

El mundo ha caído en un salvajismo que nos distancia del mundo civilizado que esperábamos en el siglo 21. Cuando en México autoridades civiles matan a 43 estudiantes opositores y desaparecen sus cuerpos, cuando el sicariato asesina impune en toda la América incluyendo nuestro país, cuando un gobierno termina su gestión y debe explicaciones por más de mil 500 millones de dólares, ¿Qué civilizados estamos? Mi preocupación es sencilla, todo lo que ocurre en otras latitudes tarde que temprano llega a nuestro país. Ya tenemos secuestros, secuestros express, ejecuciones por sicarios, corrupción en la policía, autoridades metidas en narcotráfico y lavado de dinero. ¿Qué nos falta?

Ha llegado el momento de iniciar una reingeniería de nuestra sociedad, para evitar la llegada de lo malo que aún no nos ha llegado. Esa reingeniería para desarmar a la sociedad antes que empecemos a ver asesinatos masivos sin sentido por desequilibrados mentales, pasa por un mejor control migratorio donde filtremos con cuidado a posibles terroristas, pasa por una política más dura contra el narcotráfico y el narco lavado. Países asiáticos han dado ejemplo de control del tráfico de drogas y lavado, copiemos lo que podamos adaptar con nuestras leyes y mejoremos nuestras perspectivas.

Hoy, vamos mal. Cualquier ciudadano mal que bien informado te puede dar informes de los diputados donde unos más unos menos han estado involucrados en escándalos de todo tipo. Hoy jueces, magistrados, tienen una pobre imagen en el electorado. Los partidos políticos aparecen sin nuevos líderes, y con los viejos desprestigiados. Ya hasta la ACP empieza a perder imagen y con una ampliación que al paso que va podría costar poco más de $8 mil millones y no los $3 mil 500 millones presupuestados, se duda de la honestidad de los administradores. El esfuerzo del actual presidente va bien encaminado para devolver la institucionalidad, pero el problema es más profundo, hay un problema serio de moral. Cuando las redes sociales festinan con peleas entre amantes, funcionarios y abogados estamos requetemal.

¡Un mundo civilizado? No, hemos retrocedido colectivamente e individualmente como país. Ya nada nos asombra, nada nos detiene. Estamos aceptando las noticias por escandalosas que sean y vivimos nuestra realidad por menos civilizada que sea. Pero hay dos problemas frente a los hechos. Uno, ¿podemos hacer algo? Dos, ¿queremos hacer algo? Lamentablemente poco podemos hacer cuando los principales medios de comunicación festinan el morbo, su rating depende de los detalles que logren en primicia sobre bochinches y después verán si era o no como se reportó.

Tengo que advertir que cada día que pasa me da menos esperanzas que logremos corregir nuestro destino, el país va simplemente con la corriente del mundo, un mundo cada vez menos civilizado y menos comprometido con valores espirituales. Al final, no será la temida guerra nuclear, será una guerra religiosa la que destruya la humanidad, solo que cuando nos toque a nosotros ya no importará, estaremos tan corruptos e inmersos en la nueva ‘civilización’ que será una bendición desaparecer.

*ANALISTA POLÍTICO

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