El IMHPA prevé menos lluvias en el Pacífico y alerta sobre impactos en agricultura, agua potable, energía y Canal de Panamá
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Agrega La Estrella en Google ↗️Aparte de ser el principal plato en la mesa de la dieta del panameño, constituye uno de los cultivos fundamentales de la producción agrícola nacional, al igual que otros, complementando la ingestión de los alimentos para nuestro desarrollo integral.
Siempre es un tema apasionante, no tan de moda como es el fútbol en estos días, por lo menos para los que estamos involucrados en los temas agroalimentarios o de ambiente, y por ser el consumo per cápita de arroz en Panamá de aproximadamente 154 a 172 libras anuales (unos 70 a 78 kilogramos) por persona. ¡Aunque sea arroz pela’o con salsita o un huevo arriba!
Tanto es así que todos los años, al iniciarse el ciclo agrícola para este rubro, siempre ocurren “escaramuzas” dentro del órgano colegiado o estructura, entre sus miembros, llámese Cadena Agroalimentaria del Arroz y son los que determinan o establecen normas reglamentarias para la importación, si hay desabastecimiento del grano y déficit, o la producción nacional no cubre la demanda del consumo nacional. Está conformada por productores de arroz (sector privado), molineros (sector privado), distribuidores y comercializadores (sector privado), importadores, consumidores (sector privado), entidades del Estado: observadores y garantes del proceso MIDA, IMA.
Lo que ocurre actualmente es, y no es la excepción, mayor o menor grado, pequeñas desavenencias, en cuanto a cifras, periodos de siembra ante fenómenos climáticos y otra serie de eventos. Ya hemos escrito algunos “zafarranchos” (título de ciertos artículos sobre el grano) que suceden cada año y repiten casi con las mismas variantes, al igual que otros cultivos.
En este año haciendo cálculos de proyección en base a superficie de siembra (has), rendimientos (q.q.), factores climáticos, control de plagas y enfermedades, calidad de molinería y otros elementos, planificando y visualizando un posible déficit en el abastecimiento de arroz con el fin de cubrir o hacerle frente a una posible demanda de arroz en el consumo local,
Para estos efectos, la Cadena agroalimentaria de arroz de este rubro, acordó, a través de votación, recomendar a los canales superiores del gobierno nacional, la importación de 786 mil quintales de arroz en cascara, bajo el procedimiento de desabastecimiento y con ello suplir y garantizar el suministro frente a la demanda del grano en el país.
Autoridades del sector explicaron que luego de la decisión de la Cadena en cuanto a la cantidad importada, adicionalmente ingresarían al país entre 213 mil y 216 mil quintales contemplados bajo los acuerdos de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Ambas cifras arrojarían casi un total alrededor de un millón de quintales de arroz que ingresarían próximamente a nuestro país.
Con base en cifras oficiales, para el ciclo agrícola 2026-2027 fueron reportadas al 22 de mayo, 10 mil hectáreas sembradas por 154 productores, de un total programado de 93 mil 927 hectáreas por 1,601 productores. Los cálculos estimados o proyectados son de una producción de 9 millones 838 mil 619 quintales.
Cada año, dependiendo de las características climáticas, físicas y de otra índole, ha tenido que moverse o trasladar las fechas de siembra para no sufrir las posibles consecuencias del fenómeno de El Niño, ya que sus efectos o posibles resultados son impredecibles. Tampoco debe ser pretexto, pues no se tomará como excusa el fenómeno del Niño para inundar de arroz importado nuestro mercado nacional.
Omar Spiegel, vocero de los productores de arroz ha manifestado a algunos medios periodísticos que:” Una primera etapa de siembra se hace entre abril y junio y se cosecha entre julio, agosto y septiembre, mientras que la segunda etapa se sembrara entre julio y septiembre. Lo que se observó es que en la primera etapa se corrió un poco la siembra y para que no haya escasez decidió importar y no estamos improvisando nada” afirmó el productor.
Agregó, además, que la reducción de 2,500 hectáreas en la primera etapa de siembra del año agrícola no representa una pérdida de producción nacional, sino una estrategia adoptada por los productores, trasladar siembras hacia una época con mayores lluvias y mejores condiciones climáticas.
Manifestó que las decisiones relacionadas con importaciones deben tomarse bajo criterios técnicos y no sobre pronósticos o escenarios que carecen de certeza. “Nosotros siempre tomamos decisiones en base a cifras oficiales, descartando recomendaciones basadas en supuestos”. Estimar la importación con el empalme de la cosecha nacional.
Igualmente, tomando previsiones observando condiciones típicas asociadas al fenómeno atmosférico de El Niño, va a nombrarse una comisión interinstitucional que evaluará los impactos y consecuencias que pudiera acarrear la presencia, con anticipación, de este evento. El Consejo de Gabinete aprobó la Resolución No 53-26 mediante la cual se crea la Comisión Interinstitucional de Alto Nivel con el propósito darles seguimiento a los posibles efectos adversos provocados por el fenómeno de El Niño en el país.
También se evaluará constantemente características de diferentes zonas geográficas del país, respecto a los avances de superficies de siembra, condiciones atmosféricas, monitoreo de inventarios, posibles escenarios de riesgos, para un mejor control de la situación. Siempre estaremos hablando del arroz en el escenario nacional, pues es lo que permanentemente consumimos y no debe estar ausente en la ingesta local.