• 18/06/2026 00:00

El fútbol: mucho más que un deporte

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Cada cuatro años, el mundo se paraliza para vivir la Copa Mundial de Fútbol, considerada la máxima celebración de este deporte. Se trata de un torneo en el que las mejores selecciones nacionales masculinas compiten por alcanzar la gloria y coronarse campeonas del mundo. Sin embargo, el fútbol trasciende el ámbito estrictamente deportivo. Su impacto en la cultura, las emociones y las relaciones humanas lo convierte en un auténtico fenómeno social.

Desde la perspectiva sociológica de Émile Durkheim, el fútbol puede entenderse como un hecho social, ya que existe independientemente de los individuos y ejerce influencia sobre su comportamiento. Para este autor, los hechos sociales son formas de actuar, pensar y sentir que son externas a las personas, poseen un carácter coercitivo y se encuentran ampliamente extendidas dentro de una sociedad. El fútbol cumple plenamente con estas características, al constituirse en un espacio de construcción de identidades, integración social, expresión simbólica y fortalecimiento del sentido de pertenencia.

En Panamá, la pasión por el fútbol se percibe con especial intensidad. Las calles reflejan el entusiasmo colectivo que genera la participación de la selección nacional. Personas de distintas edades, géneros, grupos étnicos y estratos sociales se unen alrededor de un mismo sentimiento, fortaleciendo la identidad nacional. Camisetas rojas, canciones, jingles publicitarios, mensajes en redes sociales y diversos productos de consumo con los símbolos de la selección se convierten en expresiones visibles de un orgullo compartido que trasciende las diferencias individuales.

Para el Mundial de 2026, Panamá volverá a estar presente por segunda ocasión en la historia de este torneo, representada por 26 jugadores que han trabajado arduamente para alcanzar este logro. En cada rincón del país se respira ilusión y esperanza. Se habla de la “Sele”, de la “Marea Roja” y de la posibilidad de volver a ver ondear la bandera panameña en uno de los escenarios deportivos más importantes del planeta. Familias y amigos se reunirán para seguir los partidos, los vehículos exhibirán banderas nacionales y miles de personas vestirán con orgullo los colores patrios.

Desde esta perspectiva, el fútbol funciona como un ritual colectivo semejante a las celebraciones cívicas. Durante los encuentros deportivos, las personas comparten emociones, símbolos, expectativas y sentimientos nacionalistas. Momentáneamente, las diferencias económicas, políticas o sociales parecen quedar en segundo plano, dando paso a una experiencia colectiva que fortalece la solidaridad y la cohesión social. En este sentido, el fútbol constituye una de las manifestaciones contemporáneas más visibles de la vida en comunidad.

Si hoy se realizara una encuesta sobre lo que representa la selección nacional para los panameños, es probable que una gran mayoría expresara sentimientos de orgullo y apoyo. La selección ha construido una historia de esfuerzo, disciplina y superación que genera admiración. Asimismo, muchos de sus jugadores provienen de barrios populares y han logrado destacarse internacionalmente gracias a su talento y perseverancia. Estas trayectorias personales se convierten en referentes de movilidad social y éxito, favoreciendo procesos de identificación colectiva entre la población.

Más allá de los goles, las victorias o derrotas que se tendrán como resultados en este mundial, para Panamá en la situación socioeconómica, política y los desafíos cotidianos, la selección nacional logra algo que pocas instituciones consiguen: despertar un sentimiento genuino de unidad.

Desde la teoría sociológica de Durkheim, el fútbol es mucho más que un deporte. Constituye un hecho social porque está sustentado en normas, valores y símbolos compartidos que influyen en el comportamiento de las personas, promueven la integración social y fortalecen la conciencia colectiva. La fiebre mundialista que hoy se vive en Panamá representa una expresión de identidad nacional, orgullo colectivo y sentido de pertenencia. A ello se suma un elemento particularmente significativo: Panamá será la única selección centroamericana presente en esta gran fiesta deportiva, un logro que fortalece aún más el sentimiento de unidad y celebración entre los panameños.

* La autora es socióloga de Udelas
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