Por segunda vez la Contraloría interrumpe la diligencia del Ministerio Público por la investigación contra el expresidente Carrizo. Era una entrevista...
En artículo de opinión publicado en La Estrella el primero de junio del 2025 escribí lo siguiente: “Todo parece indicar que el nuevo papa, León X1V, seguirá impulsando la iglesia hacia la izquierda con una agenda progresista. Ya ha señalado en entrevista que su agenda será similar a la del papa Francisco” .... “Es muy probable que el nuevo papa, se asemeje al papa Francisco en su filosofía progresista y teología liberal. El papa Francisco ya no puede engañar ni manipular a sus seguidores, pero aún quedan sus herederos, aquellos a quienes nombró cardenales y quienes, según se dice, se han estado organizando para continuar su legado.”
Antes de convertirse en el papa León XIV, Robert Prevost dedicó muchos años a construir una presencia política en su cuenta de Twitter que dejaba clara su postura y mostraba un patrón constante y deliberado de compartir artículos que atacaban al presidente Trump, criticaban al vicepresidente J.D. Vance, abogaban por fronteras abiertas, la inmigración ilegal, promovían el control de armas, etc. Incluso compartió en Twitter un artículo titulado “¿Por qué la retórica antiinmigrante de Donald Trump es tan problemática?”.
El papa León XIV llegó al Vaticano con una visión política del mundo que intentó borrar el mismo día de su elección como papa, eliminando su cuenta de Twitter. Pero hoy dia, todas sus antiguas publicaciones en Twitter están disponibles en las redes sociales.
El 9 de abril de 2026, el papa mantuvo una reunión privada a puerta cerrada en el Vaticano con un influyente político marxista, David Axelrod, quien fue el principal estratega político y asesor principal de Barack Obama durante sus dos mandatos presidenciales. Al día siguiente de esa reunión, el papa inició una campaña de reproches contra la administración Trump, al tiempo que afirmaba que solo busca la paz mundial.
Alguien dijo que “nuestra libertad, paz, seguridad y prosperidad, incluyendo la del Papa, se deben al sacrificio de otros, en particular de aquellos que estuvieron dispuestos a dar su vida por esa Libertad”.
“Es esa empatía suicida hacia fronteras abiertas e inmigración ilegal por parte del papa y muchos otros lo que hay que abordar. Si el mundo estuviera libre de maldad o de personas corruptas al frente de los gobiernos, probablemente todo estaría bien. Podríamos abrir nuestras fronteras y no necesitaríamos seguridad ni guerras. Pero esa no es nuestra realidad, y uno pensaría que el papa, que ostenta una posición de poder e influencia, tuviera mejor criterio al decidir incursionar en la esfera política.”
Tom Homan, el zar fronterizo del presidente Trump, expresó su desacuerdo con las “ideas fantasiosas” del papa sobre inmigración, crimen, delincuencia, migrantes, guerra, etc. Homan, católico de toda la vida, “desearía que el papa y muchos otros se mantuvieran al margen de la inmigración si no saben de lo que hablan. Si supieran que una niña de 9 años fue violada repetidamente y estuvo en la parte trasera de un remolque con 19 inmigrantes ilegales muertos, incluyendo un niño de 5 años que murió asfixiado en ese remolque cerrado. Si comprendieran las atrocidades que ocurren en fronteras abiertas, creo que su opinión podría cambiar. El presidente Trump tenía la frontera más segura de esta nación y miles de vidas son salvadas cada año. Los traficantes de personas están fuera de negocio y los cárteles están en bancarrota gracias a esa frontera segura”.
Por otro lado, es muy difícil validar el grado de consternación y conmoción mostrado por los medios de comunicación y muchas personas por la supuesta “osadía” de Trump en responder a comentarios del papa.
Trump no está en contra del papa, sino de sus comentarios. No está cuestionando la vida personal del papa ni etiquetándolo de ninguna manera. Además, los católicos practicantes ya deberían saber que el papa no es un ser divino. Es un hombre normal como todos nosotros, y que todos tenemos derecho a criticarlo por sus falencias. No es ofensivo ni repugnante criticar al papa, incluso siendo el católico de mayor rango en el mundo. Sí, merece respeto, al igual que Trump y todos nosotros, pero ese respeto conlleva responsabilidades y rendición de cuenta, y el papa debería comprender mejor que la mayoría de nosotros que existe el mal y la maldad en el mundo.
La paz, hay que comprender, solo llega cuando la gente paga un precio por ella, cuando está dispuesta a morir y a luchar por aquello que valora. Para mantener la paz, a veces es inevitable ir a la guerra y ser lo suficientemente fuerte como para disuadir las guerras y a los malvados.
Así que cuando el papa intenta inmiscuirse en asuntos políticos, en particular después de la visita del principal estratega político de Barack Obama, definitivamente no está demostrando un buen liderazgo, y quizás Trump tenía razón cuando dijo que el actual papa norteamericano fue elegido primordialmente para contrarrestar su administración.
El papa debería dedicarse a guiar a su rebaño y a dirigir su Iglesia y mantenerse al margen de la política. El pueblo estadounidense no eligió al Papa como presidente; eligió a Donald Trump, y hay que permitirle cumplir con su deber.